El ministro turco de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, advirtió que las naciones musulmanas deben actuar unidas para frenar lo que Ankara califica como una nueva fase de la “política genocida y expansionista” de Israel: el plan para tomar el control total de la ciudad de Gaza.
Egipto y Turquía condenaron el proyecto, alertando que busca expulsar a los palestinos de sus tierras mediante el hambre y la destrucción, para instalar una ocupación permanente. “No existe excusa alguna para que los países continúen respaldando al Estado israelí”, afirmó Fidan, quien instó a una reacción global.
En una reunión de emergencia convocada por la Organización de Cooperación Islámica, los ministros coincidieron en que la iniciativa israelí representa “una escalada peligrosa e inaceptable” y una violación flagrante del derecho internacional, que “aniquilaría cualquier posibilidad de paz”.
Pese a las acusaciones, Israel niega mantener una política de hambruna y sostiene que la guerra terminaría si Hamás se rinde. Mediadores de Egipto, Qatar y Estados Unidos intentan desde hace meses alcanzar un alto el fuego sin resultados concretos.
Fuente: La Nación

