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marzo 6, 2026

Le dieron luz a la bronca: la docencia chaqueña volvió a las plazas con antorchas en un reclamo contundente

La noche del viernes se iluminó en plazas y esquinas del Chaco: el “Arco Gremial Docente” convocó a una Marcha de Antorchas en la capital y en el interior provincial para reclamar que el proyecto de ley que fija por ley la cláusula gatillo obtenga estado parlamentario y, además, para exigir la convocatoria del Gobierno a la Comisión de Política Salarial y Condiciones de Trabajo.

Los sindicatos—ATECH, UTRE CTERA, SITECH Federación, ACHABI, AMET, FIUD, UDA, SADOP, SECH, SITECH Sudoeste, FESIDOCH, ADOCH y otros—firmaron el comunicado donde subrayan “la inclaudicable voluntad de lucha” de los maestros y profesores chaqueños en defensa de la educación pública y de conquistas como la cláusula gatillo. Esa misma misiva recuerda que, desde la asunción del actual Gobierno provincial, la gestión se limitó al pago de la cláusula hasta abril de 2025 y que no hubo “un solo peso” de aumento salarial desde el 10 de diciembre de 2023.

Rosa Petrovich, titular del gremio ATECH.

El conflicto no es solo simbólico: el proyecto de ley que pretende darle rango legal a la cláusula gatillo (ingresó como iniciativa opositora) ya tomó estado parlamentario y los gremios fueron citados a la Comisión de Educación para el próximo martes 12, donde esperan plantear la necesidad de una pauta salarial que combine el ajuste automático por inflación con una recomposición que supere la pérdida de poder adquisitivo.

El plan de acción sindical, tal como lo difundieron, seguirá con: visibilización del estado de las escuelas (lunes 11 de agosto, se postean fotos en redes), presencia en la Comisión de Educación (martes 12 de agosto), atención a la sesión de Diputados y caravana docente por la tarde del miércoles 13 a las 18:30 en todas las localidades, y una evaluación conjunta el jueves 14 para definir pasos a seguir. Con ese cronograma buscan combinar presión legislativa, visibilidad pública y movilización territorial.

Lo que queda claro es que la pulseada tiene dos vasos comunicantes: por un lado, la demanda por el pago y la ley que garantice la cláusula gatillo; por el otro, la discusión más amplia sobre recomposición salarial que permita recuperar salario real y condicionar futuros ajustes automáticos. Si no hay señales del Ejecutivo —o si las respuestas se quedan en gestos—, las acciones podrían profundizarse, advierten los propios gremios. Mientras tanto, las antorchas fueron la demostración de que la bronca docente sigue encendida.