En la noche del 8 de agosto, el presidente Javier Milei dio una cadena nacional desde el Salón Blanco de la Casa Rosada para defender sus vetos y anunciar medidas destinadas a “amurallar” el equilibrio fiscal y la política monetaria. El comunicado oficial y el video de la Casa Rosada recogen la instrucción presidencial y los argumentos expuestos por el mandatario.
El mensaje, de aproximadamente 20–30 minutos y con su equipo económico a la vista, fue duro contra el Congreso: Milei cuestionó leyes aprobadas por la oposición y aseguró que no permitirá retrocesos en su plan económico. En uno de los pasajes que más repercutieron afirmó: “si ustedes quieren volver atrás, me van a tener que sacar con los pies para adelante”.
Entre los anuncios concretos, el Presidente dijo que ordenará al Ministerio de Economía que prohíba al Tesoro nacional financiar gasto con emisión del Banco Central y que enviará al Congreso un proyecto para penalizar la aprobación de presupuestos que incurran en déficit. En su exposición insistió en que lo que busca es blindar un “déficit cero” y evitar que la política fiscal vuelva a financiarse con emisión.
¿Por qué muchos replican con un “se emite igual”? La cuestión técnica merece aclaración: hay emisión directa e inmediata (por ejemplo, los llamados adelantos transitorios del BCRA al Tesoro, que implican transferir pesos para cubrir gastos) y hay mecanismos que funcionan como emisión indirecta o silenciosa. Incluso si se prohíbe formalmente el adelanto directo, la cantidad de pesos en circulación depende también de operaciones como canjes entre el BCRA y el Tesoro, compra-venta de títulos, pases y la evolución de los pasivos remunerados del propio BCRA. Esas maniobras pueden aumentar la liquidez o evitar su absorción efectiva si no se corrigen en la práctica.
En la práctica, esto significa tres cosas concretas: primero, una instrucción administrativa que prohíbe el financiamiento directo no anula operaciones ya hechas ni algunos instrumentos que hoy inciden en la base monetaria; segundo, hay títulos y canjes (por ejemplo la incorporación de títulos CER o LEFIs al balance del BCRA) que cambiaron la composición del pasivo y del activo del Central y que, si no se “esterilizan” correctamente, mantienen presión sobre la liquidez; y tercero, la letra de un proyecto de ley y los controles institucionales (auditorías, límites legales, supervisión parlamentaria) son lo que realmente puede cerrar esas vías posibles de emisión indirecta. Por eso economistas y verificadores piden no sólo anuncios sino cambios legales y medidas técnicas verificables.
La reacción política fue inmediata. Desde sectores opositores y sindicatos criticaron la intencionalidad de las medidas y la forma del discurso; la réplica más resonante fue la de Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta y figura central de la oposición, que en sus redes criticó la cadena y lanzó una frase con ironía: “Más que con los pies para adelante, a vos te van a sacar con un chaleco de fuerza de la Rosada”. Esa intervención —de una líder que hoy actúa desde la oposición— agregó combustible al cruce político nacional.
Analistas y verificadores subrayan que la eficacia de lo anunciado dependerá del texto final que llegue al Congreso y de la capacidad institucional para cerrar técnicamente las vías de emisión indirecta. Si la norma sólo formaliza una práctica declarada por el Gobierno pero no modifica las operaciones en curso ni crea mecanismos de control y transparencia, la crítica del “se emite igual” tendrá asidero. En términos políticos, la cadena también funciona como un gesto hacia la base del oficialismo y como presión sobre legisladores; pero aumenta la tensión con la oposición y con sectores que reclaman mayor control y claridad técnica.
En conclusión breve y volviendo al título: la cadena dejó anuncios y voluntad política para “amurallar” el déficit, pero abrió dudas técnicas e institucionales que explican por qué muchos responden con un seco “se emite igual”.
De modo que la pregunta queda en el aire: ¿será el final con “los pies para adelante” o "con el chaleco de fuerza"?

