El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que se reunirá el 15 de agosto en Alaska con su par ruso, Vladimir Putin, en un encuentro que podría marcar un punto de inflexión en la guerra de Ucrania y que, según adelantó, incluiría la propuesta de un “intercambio de territorios”.
La ofensiva lanzada por Moscú en febrero de 2022 ha dejado decenas de miles de muertos y destrucción masiva, y tras más de tres años de combates las posiciones de Kiev y Moscú siguen siendo irreconciliables.
Trump evitó dar detalles sobre qué zonas podrían cambiar de manos, mientras Rusia mantiene su exigencia de anexar Donetsk, Lugansk, Zaporiyia, Jersón y Crimea, además de impedir el ingreso de Ucrania a la OTAN y frenar el flujo de armas occidentales.
Kiev, respaldado por sus aliados europeos, exige la retirada total de las tropas rusas, garantías de seguridad y más apoyo militar, y ha propuesto un alto el fuego de 30 días que Moscú rechazó.
El anuncio de la cumbre llega después de contactos diplomáticos acelerados, incluyendo conversaciones de Putin con Xi Jinping y Narendra Modi, en un contexto en el que Washington amenaza con nuevas sanciones a quienes comercien con Rusia.
Desde el Kremlin justifican que Alaska, por su proximidad geográfica, sea la sede de este encuentro “importante y esperado”, aunque Moscú aspira a que la próxima cita se realice en territorio ruso.
La comunidad internacional observa con cautela una negociación que podría redefinir fronteras a partir de la fuerza, sentando un precedente riesgoso y dejando en duda si el resultado será una paz duradera o una consolidación de la ocupación.
Fuente: Página12

