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junio 5, 2026

Le das la copa al fin, al vencedor...

El gobernador Leandro Zdero y la Casa Rosada formalizaron una coalición provincial que competirá bajo el nombre “La Libertad Avanza”, decisión comunicada y respaldada por referentes del espacio nacional.

La novedad clave —y la que más crispaciones generó en el radicalismo local— es que, a diferencia de elecciones anteriores donde la lista se presentó como “Chaco Puede + La Libertad Avanza”, esta vez la denominación quedó simplemente “La Libertad Avanza”: según crónicas políticas, la UCR chaqueña terminó cediendo la marca del frente y la decisión respondió a una apuesta de la Casa Rosada por unificar la marca electoral.

En las versiones oficiales y en los comunicados que llegaron desde Nación se justificó el cambio en el reconocimiento de "la tarea del gobierno chaqueño de la mano del gobernador Leandro Zdero, quien ha sabido administrar con responsabilidad en un contexto complejo” y en que la jugada política había funcionado: la Casa Rosada busca capitalizar esa sintonía y llevarla a octubre con una lista única y colores unificados. Esa argumentación —que resume en términos políticos un “hicieron bien las cosas” como motivo político— fue el argumento público para imponer la marca desde el centro.

No es un detalle menor: en mayo la alianza jugó con la doble denominación Chaco Puede + La Libertad Avanza (una fórmula que permitía separar la identidad provincial de la nacional). Ahora, con la etiqueta nacional completa, la comunicación de campaña, la gráfica y la tematización estarán bajo la misma bandera —lo que achica márgenes de maniobra local y subordina la narrativa provincial al discurso nacional.

Frente a La Libertad Avanza, se alista un peronismo unido bajo la alianza Fuerza Patria, que reúne al Partido Justicialista y a las principales vertientes del campo nacional y popular chaqueño.

Entre los principales referentes están Jorge Capitanich, el histórico exgobernador y líder del PJ chaqueño; y Magda Ayala, intendenta de Barranqueras, que consiguió sumarse al acuerdo estratégico para unificar a la principal fuerza de la oposición.

Este frente se presenta como la principal alternativa regional frente a una marca nacional ya impuesta y articulada desde el centro, poniendo en juego no solo votos, sino también el control de la narrativa política de la provincia.