En el corazón verde de Misiones, un ambicioso proyecto busca atender una urgencia ambiental cada vez más visible: el abandono de animales domésticos que afectan a la fauna silvestre. En la localidad de Salto Encantado, la organización OHANA construye un hospital veterinario de alta complejidad con un objetivo claro: sanar, proteger y prevenir.
El centro brindará atención tanto a perros y gatos como a especies nativas, muchas de ellas en peligro por el avance urbano y la presión de los animales ferales. La superpoblación canina no solo genera sufrimiento animal, sino también graves desequilibrios en los ecosistemas locales.
Cuando los perros ingresan al monte en busca de alimento, persiguen o cazan especies autóctonas, transmiten enfermedades o desplazan a depredadores naturales. Aunque no son culpables de esta situación, su impacto refleja la falta de castraciones y el abandono sistemático.
Por eso, el hospital no será solo un centro de atención médica, sino también un espacio para la acción comunitaria, la formación y la conservación a largo plazo.

Una respuesta integral al abandono animal: El hospital contará con quirófano, laboratorio, sala de imágenes, internación y áreas específicas para neonatología y atención de fauna silvestre. También tendrá un aula de formación y una residencia para profesionales que atenderán guardias y emergencias.
Su construcción es parte de un esfuerzo mayor dentro de la Reserva OHANA, un espacio destinado a cuidar animales víctimas de accidentes, atropellamientos o abandono. Ya se encuentra operativo un centro de cuarentena para fauna silvestre herida.
Además de las atenciones médicas, se realizarán castraciones masivas y campañas de concientización para prevenir nuevos casos de abandono. El centro también será un punto de encuentro para rescatistas y técnicos dedicados a la preservación del entorno natural.
La necesidad de este tipo de infraestructura responde a una realidad extendida: la falta de políticas públicas sostenidas en bienestar animal. Con pocos recursos estatales y mucho esfuerzo comunitario, el proyecto avanza con donaciones y el apoyo de la Fundación Dante Piesco.

Brindar atención médica especializada a la fauna silvestre no solo mejora la supervivencia de los animales heridos, sino que también permite conocer mejor sus enfermedades, comportamiento y necesidades ecológicas.
Centros como el hospital de OHANA ayudan a reintegrar a la naturaleza individuos clave para el equilibrio de los ecosistemas, como mamíferos medianos, aves rapaces o reptiles. Muchas veces, sin esta atención, estos animales morirían o no podrían volver a su hábitat.
Además, estos espacios se convierten en nodos de investigación, educación ambiental y colaboración interinstitucional. Promueven una relación más responsable con el entorno y permiten construir estrategias de conservación con base científica y sensibilidad social.
Proyectos como este demuestran que la salud ambiental está directamente conectada con el cuidado de todos los seres vivos. Atender al perro abandonado o a un zorro herido por un atropello no es solo una cuestión de compasión: es un acto concreto de defensa del ambiente y de la biodiversidad.
Fuente: Noticias Ambientales

