El pasado martes, en el Paraje San José en el departamento Diamante (Entre Ríos), se llevó a cabo el rescate de un carpincho juvenil que había caído en un pozo de 80 centímetros de profundidad, utilizado para la instalación de columnas lumínicas de hormigón.
La situación fue advertida por vecinos de la zona, quienes dieron aviso a las autoridades ante la imposibilidad de actuar por sus propios medios.
El operativo fue coordinado por la Brigada Abigeato Paraná, perteneciente a la Dirección General de Prevención de Delitos Rurales de la Policía de Entre Ríos, que cuenta con entrenamiento específico en asistencia a fauna silvestre.
Proceso del rescate del carpincho.
En diálogo con DiamanteFM, el intendente del Parque Nacional Pre-Delta, Jeremías Mancini, explicó que la intervención en el rescate del carpincho fue articulada junto al área ambiental de Aldea Brasilera, que solicitó asesoramiento técnico ante la emergencia.
“Desde el Parque derivamos el caso al personal de Abigeato, que actuó con rapidez y logró extraer al animal en buen estado”, indicó.
Actualmente, el carpincho se encuentra bajo supervisión veterinaria. “Es probable que su madre esté cerca. Tras evaluar su salud y curar posibles lesiones, será reinsertado en su hábitat natural”, agregó el funcionario.
Mancini subrayó que el Parque no puede albergar ejemplares rescatados por criterios epidemiológicos: “Nuestra comunidad silvestre no debe exponerse a cargas parasitarias externas, por eso es esencial analizar cada caso cuidadosamente”.
El Parque Nacional Pre-Delta, ubicado en las afueras de Diamante, un área protegida que es hogar de yacares overos, carpinchos, lobitos de río, garzas, aves rapaces y numerosas especies acuáticas y terrestres.
“En invierno, se destacan los avistajes en cursos menores y el arroyo La Azotea”, comentó Mancini. Entre las aves emblemáticas, mencionó al ñacurutú, un búho de canto nocturno característico.
El área protegida cuenta con un equipo de 26 profesionales, entre administrativos, guardaparques, brigadistas y combatientes forestales. Trabajan en control de especies exóticas, mantenimiento de senderos, protección de fauna y tareas educativas.
Durante la temporada invernal, el Parque recibe visitantes de toda la región y provincias cercanas. Las actividades incluyen clases de educación ambiental, recorridas guiadas por el sendero El Espinal (de 4 km) y el acceso al Mirador panorámico, ideal para contemplar los humedales.
Actualmente, las lagunas del Parque presentan bajos niveles de agua, producto de precipitaciones escasas y la falta de crecidas fluviales que nutren el delta. “Estamos atentos a la dinámica hídrica de la región”, señaló el intendente.
Además, informó que aspirantes a guardaparques se encuentran realizando prácticas durante tres meses, fortaleciendo el equipo y sumando conocimientos en campo.
“El Parque Nacional Pre-Delta es un lugar privilegiado para reconectar con la naturaleza y fortalecer el compromiso ambiental colectivo”, concluyó Mancini.
Fuente: Noticias Ambientales

