El pasado domingo, se produjo la detención de un hombre en Pampa del Indio, tras verificarse la caza clandestina de un puma concolor, especie categorizada como protegida por la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre.
La intervención se originó a partir de una fotografía viralizada por WhatsApp, donde el sujeto aparece exhibiendo el cuerpo del animal. Esta imagen permitió iniciar una investigación que derivó en su captura.
El portal Diario Chaco consultó a Pablo Sotelo, titular de la Dirección de Fiscalización y Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente provincial, para profundizar sobre el marco legal aplicable. En la provincia, rigen tanto la Ley Nacional 22.421 como la Ley Provincial 1429, que establece sanciones administrativas y económicas.
Las multas previstas se calculan en función del precio vigente de la nafta súper YPF y oscilan entre 50 y 30.000 litros, lo que equivale a valores que pueden superar los 39 millones de pesos.
Además de estipular los rangos económicos, la normativa distingue entre especies autorizadas bajo cupo (como palomas o carpinchos) y otras de protección absoluta, clasificadas como monumentos naturales.
Sotelo precisó que existen nueve animales protegidos de manera integral en territorio chaqueño: yaguareté, aguará guazú, gato onza u ocelote, oso hormiguero, chancho quimilero, ciervo de los pantanos, tatú carreta, tapir y muitú. Su caza no solo genera multas severas, sino que activa la obligación de realizar denuncias penales. “La Provincia debe constituirse como querellante en estos casos, porque representan delitos tipificados”, aseguró el funcionario.
Desde la Subsecretaría remarcan que el eje de su trabajo es la preservación de la fauna autóctona, tanto común como aquella con estatus legal especial. “Toda infracción vinculada a la caza de especies silvestres es considerada una falta administrativa sancionable”, enfatizó Sotelo.
Controles ambientales y patrullajes interinstitucionales se desarrollan mediante diversas modalidades: inspecciones de campo a cargo de la Brigada Operativa Ambiental, intervención de policía rural y caminera, y apoyo de organismos como Prefectura Naval Argentina y Gendarmería Nacional.
Estas acciones buscan garantizar el cumplimiento normativo y reducir el impacto de la caza furtiva en ecosistemas sensibles.
Un llamado urgente a la conciencia ambiental chaqueña: Este episodio vuelve a poner bajo la lupa la problemática de la caza ilegal en la región y el desafío de intensificar la educación ambiental, el control territorial y el respeto por la legislación vigente.
La preservación de especies como el puma concolor, símbolo de la fauna silvestre chaqueña, requiere acciones decididas y colaborativas entre ciudadanía e instituciones.
Fuente: Noticias Ambientales

