Una jornada marcada por el descontento popular se vivió este martes en la ciudad de Córdoba, cuando cientos de personas se congregaron en la Plaza Colón para expresar su rechazo a las políticas del gobierno nacional. La protesta, que tomó la forma de festival bajo el nombre “Pueblada Fest”, se realizó en simultáneo con la llamada “Derecha Fest”, el evento que reunió a Javier Milei y a referentes libertarios en el hotel Quorum, en la zona norte de la capital provincial.
Mientras el presidente encabezaba un acto rodeado de funcionarios, influencers y seguidores del ideario ultraliberal, en pleno barrio Alberdi se desarrollaba un festival diverso y combativo, que reunió a artistas, emprendedores, científicos, trabajadores, organismos de derechos humanos y agrupaciones políticas. El evento fue impulsado por el colectivo “Milei Culiadazo” junto al Plenario de Organizaciones Sociales, y rápidamente se viralizó en redes como una contracumbre espontánea.
La consigna central fue clara: visibilizar el malestar creciente de la sociedad ante el ajuste brutal, la precarización y el vaciamiento del Estado que impulsa el gobierno nacional. Durante la tarde y entrada la noche, las voces en el escenario se alternaron entre la música, los cánticos, los testimonios y las consignas políticas. “No queremos que el presidente venga a boludear a Córdoba mientras se siguen profundizando los problemas que de verdad nos afectan”, lanzó una de las oradoras entre aplausos.
El clima fue festivo pero cargado de denuncia. Hubo feria de emprendedores, artistas locales, muestras gráficas y performances. Participaron referentes de los trabajadores de Petroquímica Río Tercero, investigadores del CONICET que denuncian el vaciamiento del sistema científico, organizaciones feministas, centros culturales, asociaciones de jubilados y sectores sindicales. Todos coincidieron en señalar que las políticas del gobierno de Milei profundizan una crisis que golpea con dureza a los sectores medios y populares.
“Hay mucha gente en Córdoba arrepentida de haberlo votado”, aseguró Roberto Vecchi, referente del espacio organizador, en declaraciones a Página/12. Y remarcó que la contra-fiesta no es un hecho aislado, sino parte de un proceso de organización territorial creciente.
El “Pueblada Fest” se transformó así en una contundente respuesta social al intento del oficialismo de legitimar sus políticas con actos partidarios. Mientras en el norte de la ciudad se celebraba la libertad de mercado y la destrucción del Estado como valor, en el centro palpitaron el arte, la memoria y la resistencia.
Al caer la noche, la plaza seguía vibrando al ritmo de cumbia y murga. Pero también con el murmullo colectivo de una ciudadanía que empieza a perder el miedo y a recuperar la voz. Córdoba, lejos de ser tierra firme para el oficialismo, mostró que también sabe plantarse con alegría y convicción frente al atropello.
Fuente: Pagina12

