Dos emblemas de la hotelería provincial bajaron sus persianas esta semana: “El Molino” de Victoria y el hotel Posta del Sol de Paraná dejaron de recibir huéspedes, confirmó la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra) junto a operadores vinculados a ambos emprendimientos.

El Molino, a la vera de la ruta 11, llevaba casi 25 años ofreciendo su molino restaurado, pileta semiolímpica y acceso directo al río. Sus seis herederos –ninguno con experiencia en hotelería– intentaron mantenerlo a flote tras la muerte de su padre, su fundador, pero el desfasaje entre costos operativos e ingresos acabó por imponerse.

En Paraná, la clausura de Posta del Sol se suma a cierres previos como Plaza Jardín y Don Marcos, y deja con menos oferta boutique a la capital provincial. “La capacidad hotelera en Paraná viene siendo muy afectada”, advirtió José Trlin Carelli, secretario general de Uthgra Paraná y director del Ente Mixto de Turismo.

La temporada alta de junio apenas alcanzó un 55 % de ocupación en toda la provincia, mientras que las reservas para el invierno rondan el 25 %. Desde el sindicato advierten que, sin un turismo interno sostenido y medidas de alivio, muchos hoteles no llegan a cubrir ni sus costos mínimos.
Las fuentes del sector reclaman incentivos fiscales para la próxima temporada baja, promociones turísticas que atraigan visitantes y líneas de crédito a tasas subsidiadas para afrontar la suba de combustibles, energías y salarios. De lo contrario, temen que la lista de cierres se siga ampliando.
El Gobierno provincial ya incluyó a El Molino en su guía de oportunidades de inversión, junto a otros predios y emprendimientos frente al río. Queda por ver si estos llamados a inversores alcanzan para reactivar espacios clave de la actividad turística en Entre Ríos.

