Después de semanas de tensión interna, los principales referentes del peronismo bonaerense se reunieron este domingo en La Plata para avanzar en una estrategia unificada de cara a las elecciones legislativas del 7 de septiembre y las nacionales del 26 de octubre. Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa encabezaron un encuentro con intendentes y operadores políticos, donde se acordó trabajar en la construcción de listas únicas con los candidatos “más competitivos”.
El gobernador será el encargado de conducir la estrategia electoral general, mientras que el armado de listas quedará en manos de un triunvirato compuesto por él mismo, Kirchner y Massa. La próxima reunión fue convocada para este martes, y el plazo límite para definir las candidaturas vence el 19 de julio.
El encuentro tuvo lugar en la Gobernación bonaerense y se extendió por más de cuatro horas. Aunque hubo momentos de debate áspero —calificados como “picantes” por algunos asistentes—, se logró consenso en torno a los lineamientos principales de la campaña. Entre ellos: enfrentar las políticas de ajuste del gobierno nacional, defender a Cristina Fernández de Kirchner y blindar a la provincia frente a un posible avance del oficialismo nacional.
Además de los dirigentes principales, participaron figuras clave de cada espacio. Massa fue acompañado por Alexis Guerrera, Sebastián Galmarini y el intendente Juan Andreotti. Por La Cámpora llegaron Mayra Mendoza, Mariel Fernández y Federico Otermín. Kicillof, por su parte, convocó a intendentes como Julio Alak, Fernando Espinoza, Mario Secco, Alberto Descalzo y Andrés Watson. También estuvieron presentes referentes de Patria Grande, como Itai Hagman y Federico Fagioli, en un gesto de apertura hacia los sectores que se habían sentido relegados.
El criterio acordado para definir las listas seccionales fue pragmático: elegir a quienes mejor midan para asegurar competitividad en cada distrito. Se busca evitar internas que debiliten al espacio frente a una oposición que ya comenzó su armado desde la Casa Rosada.
La reunión marcó un giro tras los cortocircuitos públicos de la semana pasada, cuando se puso en duda la coordinación entre los distintos sectores del ex Frente de Todos. Kicillof había salido a aclarar que las listas se definirían en unidad, según lo conversado con Cristina Kirchner, y con él como convocante. Finalmente, la reunión del domingo pareció encauzar ese proceso.
Aunque no se discutieron aún nombres específicos, se establecieron pautas para la conformación de mesas chicas en cada sección electoral, que tendrán la tarea de negociar candidaturas en base al acuerdo alcanzado este fin de semana. La campaña electoral tendrá también un eje simbólico fuerte: reclamar por la “liberación” de Cristina Fernández, a quien consideran víctima de una proscripción judicial.
El desafío del peronismo ahora es ordenar su estructura en tiempo récord, sin fisuras, para enfrentar a un oficialismo nacional que apuesta a fragmentarlo en la provincia donde más votos se juega.
Fuente: Página12

