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octubre 15, 2026

El oficialismo recurre a un giro inesperado para salvar el DNU 70: restituir la Ley de Tierras

En la víspera de una sesión clave en Diputados, el Gobierno y sus aliados firmaron un dictamen que reincorpora la Ley de Tierras de 2011. La jugada contradice el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y busca blindar el resto del megadecreto 70/2023, cuestionado por la oposición y frenado en parte por la Justicia. La oposición, que sumó en los últimos días a misioneros, catamarqueños y cordobeses, aún no alcanzaba los 129 votos necesarios para habilitar la sesión. Los gobernadores Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz mantienen el suspenso y podrían definir la votación.

El DNU 70, publicado a diez días de asumir el Gobierno, modificó más de 60 leyes en 366 artículos: desregulación de tasas de interés, derogación de la Ley de Alquileres, eliminación de las leyes de Abastecimiento y Góndolas, cambios en regímenes de promoción y la derogación de la Ley de Tierras. La Justicia frenó capítulos sensibles como la reforma laboral y la extranjerización de tierras, obligando al Ejecutivo a enviar proyectos específicos. La reforma laboral se aprobó en febrero, mientras que el proyecto de Propiedad Privada perdió fuerza en el Senado en agosto.

El oficialismo busca ahora un parche legislativo: derogar el artículo 154 del DNU que eliminó la Ley de Tierras e incorporarlo en el texto ya aprobado en la Cámara alta. La oposición lo definió como “una comedia” y “un manotazo de ahogado” para evitar el quórum. Martín Menem sostuvo que “el tema ya está solucionado” y que la oposición “se esconde detrás del DNU 70 para generar caos”.

La sesión de este jueves tendrá además otros temas sensibles: la emergencia crediticia para endeudados y la prórroga de la emergencia en discapacidad. Todo en un clima de movilización social, con la quinta Marcha Federal Universitaria como telón de fondo.

La definición será un punto de inflexión, entre la supervivencia política del Ejecutivo y la capacidad de la oposición de articular un rechazo contundente. El costo político de la maniobra oficialista expone un Congreso tensionado y una sociedad que observa cómo la inflación, el ajuste y la falta de respuestas concretas agravan un panorama cada vez más oscuro.