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octubre 13, 2026

Buscar inversiones está bien, pero alguien tiene que frenar el cierre de empresas en Chaco

Por Juan Manuel García (*)

En el último año la provincia perdió 3.702 puestos de trabajo formales: pasamos de 77.953 a 74.251 trabajadores. Son unos 300 empleos por mes. Como contrapartida, crece el trabajo informal, y cada vez más gente se va a dormir en blanco y se despierta monotributista.

La causa es una especie de tormenta perfecta: brutal ajuste fiscal nacional, caída del consumo, de la recaudación de impuestos provinciales y nacionales y de la coparticipación. Para colmo, también se redujeron las transferencias no automáticas a las provincias —los famosos ATN, que de por sí no compensan la caída general—, tal como señala el informe Evolución de los recursos totales de las provincias: datos hasta septiembre de 2026, publicado el jueves pasado por el CEPA (Centro de Economía Política Argentina).

Si el gobernador Zdero tomó nota de este fenómeno, lo resolvió viajando dos semanas a Europa, por segunda vez en dos años. No voy a criticarlo por mostrar nuestros productos al mundo; el problema es que, mientras él viaja, la sangría de empresas y puestos de trabajo no para. Como decía un famoso: «El noventa por ciento del éxito consiste en estar presente».

Recapitulemos: se cierran empresas, cae el empleo registrado, entra menos plata a la provincia y se derrumban los ingresos, mientras se disparan los costos de producción. El gas y la electricidad triplicaron a la inflación; los combustibles la duplicaron. Las pymes no pueden financiarse porque las tasas de interés de los créditos son usurarias. Resultado: ya cerraron más de mil empresas, y esto es sólo el comienzo.

Chaco necesita una estrategia propia para defender el trabajo y la producción. Que el gobernador priorice a las empresas locales y no la agenda de Milei. Basta de acompañamiento ciego sin contraprestación. No alcanza con que Nación financie el déficit fiscal de Zdero con anticipos de coparticipación. Con el modelo de Milei, Chaco pierde siempre; pero si, además, el gobierno provincial no tiene orden fiscal y sigue endeudándose, no hay forma de poner en marcha la economía. No hay comerciante ni pyme con quien hable que no me repita que no sabe qué hacer porque la gente no tiene plata: si no hay clientes, no hay mercado.

Una agenda concreta. Medidas prioritarias, objetivos verificables y una concepción del desarrollo que vincule producción, empleo, formación laboral e integración territorial. Ese es el camino. Por el momento, la economía real se mide en empresas que dejan de funcionar y empleos que se pierden.

(*) Intendente de Machagai. Fue titular de la Cámara de Comercio de la localidad, y vocal de la Federación Económica del Chaco (FECHACO).