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mayo 26, 2026

El 25 de Mayo en el NEA dejó mensajes de unidad, federalismo y una distancia visible entre discurso y realidad

Las provincias del NEA conmemoraron el 216° aniversario de la Revolución de Mayo con actos oficiales, desfiles cívico-militares y mensajes de sus gobernadores. En Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, la fecha patria volvió a ser utilizada para hablar de unidad, compromiso, trabajo y federalismo. También dejó una lectura política más concreta. Los discursos oficiales buscaron ordenar un relato optimista en un contexto social que no siempre acompaña.

En Chaco, Leandro Zdero habló de compromiso y cuestionó el pesimismo. En Corrientes, Juan Pablo Valdés insistió con el “potencial enorme” de la provincia. En Formosa y Misiones, Gildo Insfrán y Hugo Passalacqua pusieron el foco en soberanía, unidad y federalismo. Cada mensaje tuvo su tono, pero todos quedaron atravesados por una pregunta común. Cuánto de esas palabras se verifica en la vida diaria de la gente.

Chaco y Corrientes, entre el llamado al esfuerzo y una realidad que pesa

En Chaco, el acto central se realizó en Resistencia y fue encabezado por el gobernador Leandro Zdero junto al intendente Roy Nikisch, autoridades provinciales, municipales, representantes de los poderes Legislativo y Judicial, fuerzas de seguridad, excombatientes de Malvinas, instituciones educativas y vecinos.

Zdero sostuvo que “la patria no se construye desde el pesimismo, sino desde el compromiso” y buscó presentar la fecha como un llamado a la responsabilidad colectiva. También afirmó que la patria se construye cuando un docente abre la escuela, cuando un médico trabaja, cuando las fuerzas cuidan a la ciudadanía y cuando cada chaqueño cumple su tarea cotidiana. El mensaje oficial fue difundido por el Gobierno provincial tras el acto por el 25 de Mayo.

En una provincia donde amplios sectores hacen un esfuerzo cotidiano para llegar a fin de mes, sostener servicios, trabajar con salarios golpeados y convivir con problemas estructurales, hablar de pesimismo puede sonar más a reproche que a lectura de la realidad. La sociedad chaqueña no parece estar esperando que el Estado le recuerde que debe comprometerse. Ese compromiso ya existe en docentes, trabajadores de la salud, estatales, comerciantes, productores, jubilados y familias que ajustan sus gastos todos los meses.

El problema para Zdero es que los resultados de gestión todavía no aparecen con la fuerza que el discurso necesita. El llamado al compromiso social puede tener sentido como consigna institucional, pero pierde potencia cuando se lo pronuncia desde un gobierno al que se le reclama respuestas concretas en salud, salarios, servicios públicos, obra pública, empleo y contención social. El pesimismo al que alude el gobernador podría atribuirse a la distancia entre las promesas oficiales y la experiencia cotidiana.

En Corrientes, Juan Pablo Valdés encabezó las actividades oficiales del 25 de Mayo, que incluyeron el tradicional toque de Diana de Gloria, el izamiento de la Bandera, el tedeum y un desfile cívico-militar sobre la Costanera General San Martín. En su mensaje, planteó que Corrientes tiene un “potencial enorme” y convocó a trabajar para hacer de la provincia un territorio pujante, con más desarrollo, empleo e infraestructura.

La idea del potencial aparece como una marca reiterada del discurso correntino. Valdés también la había usado días antes al exponer sobre producción, inversiones e infraestructura. Allí afirmó que Corrientes y Argentina tienen un “potencial enorme” y que, con sectores alineados, se podrían impulsar políticas de crecimiento.

Hablar de potencial suele funcionar cuando la realidad todavía no ofrece resultados suficientes. Corrientes tiene recursos, ubicación estratégica, producción y capacidad de crecimiento, pero la vida cotidiana sigue marcada por desigualdades, bajos salarios, dificultades de infraestructura y demandas sociales acumuladas. El potencial puede ser una promesa razonable. También puede convertirse en una coartada discursiva si se repite demasiado y los cambios concretos tardan en llegar.

Formosa y Misiones reforzaron soberanía, unidad y reclamos federales

En Formosa, el gobernador Gildo Insfrán encabezó el acto oficial en el Mástil Municipal de la capital provincial. La conmemoración incluyó delegaciones escolares, fuerzas armadas, fuerzas de seguridad, autoridades provinciales, municipales y representantes de instituciones públicas.

Insfrán utilizó la fecha para remarcar que la Revolución de Mayo abrió el camino hacia la independencia y la construcción de una Nación libre y soberana. Su mensaje puso el eje en el trabajo, el compromiso y la unidad como forma de honrar la fecha patria.

El discurso central estuvo a cargo del ministro de Economía, Jorge Ibáñez, quien vinculó el 25 de Mayo con la defensa de los recursos naturales, la soberanía territorial y marítima, el trabajo, la industria nacional, la ciencia, la tecnología, la educación y la salud pública. En Formosa, la conmemoración tuvo un tono más explícito de defensa del Estado, de los derechos sociales y de la soberanía frente al escenario nacional.

En Misiones, el acto central se realizó en San Ignacio y fue encabezado por el gobernador Hugo Passalacqua. La ceremonia incluyó saludo a la Milicia Patriótica, cordón de honor de la Policía de Misiones y desfile cívico-militar.

Passalacqua sostuvo que en momentos difíciles la respuesta debe ser la unidad y vinculó ese mandato con la Revolución de Mayo. También recordó que Misiones fue la primera provincia en adherir al movimiento revolucionario de 1810 y reivindicó que el poder reside en el pueblo.

El mensaje misionero tuvo además una lectura federal. Passalacqua reclamó que la Nación mire con mayor atención a Misiones y sostuvo que el federalismo sigue siendo una deuda cuando las provincias deben reclamar una y otra vez por recursos, obras, atención política y reconocimiento territorial.

La patria como discurso y la gestión como prueba

Las celebraciones del 25 de Mayo en el NEA mostraron una postal institucional conocida. Actos, banderas, tedeum, desfiles, funcionarios, fuerzas de seguridad, escuelas y discursos. La novedad estuvo en la forma en que cada gobernador intentó conectar la fecha con su propio presente político.

Zdero apeló al compromiso y buscó correr la discusión hacia la actitud social, aunque en Chaco la gente ya viene haciendo un esfuerzo grande y los resultados de gestión siguen en discusión. Valdés habló del potencial correntino, una palabra que sirve para proyectar futuro, pero también deja expuesta la distancia con una realidad que todavía no ayuda. Insfrán reforzó soberanía, derechos y Estado. Passalacqua llevó el mensaje hacia la unidad y el reclamo federal.

La Revolución de Mayo permite discursos generosos. También permite medir contradicciones. En el NEA, la patria se invocó desde los escenarios oficiales, pero la discusión real pasa por otro lugar. Se juega en los salarios, en la salud pública, en la infraestructura, en los servicios, en el empleo, en la producción y en la capacidad de las provincias para hacerse escuchar frente al poder central.