El bloque Chaco Puede presentó en la Cámara de Diputados un proyecto para suspender por un año las PASO en la provincia. La iniciativa se apoya en un argumento que el oficialismo repite desde hace tiempo: reducir el gasto público, evitar una elección adicional y simplificar el calendario electoral. El presidente del bloque, Iván Gyoker, sostuvo que los recursos destinados a esa instancia podrían orientarse a salud, educación, seguridad y ordenamiento de las cuentas provinciales.
Detrás de esa explicación aparece una conveniencia política bastante más concreta. Si la suspensión avanza, Leandro Zdero llega al próximo turno electoral con mayor capacidad para administrar su frente, ordenar candidaturas y evitar una interna abierta financiada por el Estado. En el escenario actual, el gobernador aparece como el dirigente natural de su espacio y no enfrenta, al menos por ahora, una disputa interna de peso que le complique ese liderazgo.
La eventual suspensión de las PASO modifica además quién paga el precio de la competencia interna. Si dentro de un partido o una alianza aparecen dos o más sectores con intención de disputar candidaturas, esa pulseada ya no tendría el andamiaje estatal de una primaria abierta, simultánea y obligatoria. Los costos de organización, campaña y movilización quedarían en manos de los propios candidatos, de las estructuras partidarias o de los sectores que decidan sostener esa pelea.
Ese punto golpea con más fuerza a la oposición que al oficialismo. El Partido Justicialista y el resto de las fuerzas opositoras deberían resolver candidaturas, liderazgos y alineamientos sin PASO y con recursos propios o partidarios. La discusión interna pasaría a depender de acuerdos, capacidad financiera y volumen político. En ese terreno, la fragmentación puede profundizarse y las diferencias que hoy siguen contenidas podrían quedar expuestas con mayor crudeza.
La suspensión de las PASO no sería una novedad en Chaco. En noviembre de 2024, la Legislatura ya había aprobado la suspensión por un año de la ley de primarias a través de la ley 4130-Q, con impacto en el proceso electoral de 2025. El oficialismo vuelve ahora sobre la misma herramienta y repite el argumento del ahorro público como fundamento central.
El oficialismo presenta la suspensión como una medida de ahorro, pero el principal beneficiado en términos políticos es Zdero.

