Javier Milei habilitó un esquema de adelantos de coparticipación por hasta $400.000 millones para 12 provincias, entre ellas las litoraleñas Chaco, Corrientes y Misiones. El mecanismo permitirá que cada distrito pida fondos por adelantado y los devuelva dentro de 2026, con una tasa del 15%. La medida llega en medio de la caída real de las transferencias automáticas y del deterioro de las cuentas provinciales.
La nómina incluye a Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán. El dato político es que el esquema abarca tanto provincias dialoguistas como otras enfrentadas con la Casa Rosada, lo que muestra que la urgencia fiscal ya atraviesa a gobernadores de distinto signo.
Un auxilio con interés sobre plata que ya les corresponde
El adelanto funciona como un anticipo de recursos coparticipables que les pertenecen a las provincias. Nación los gira antes, cobra interés y los recupera con retenciones posteriores. En la versión oficial, el objetivo es evitar que los distritos salgan a endeudarse en el mercado a tasas más altas. En la práctica, el esquema confirma que la caja provincial está cada vez más ajustada y que el alivio llega como crédito de corto plazo, no como solución de fondo.
El análisis más delicado hoy pasa por Chaco, porque su fragilidad fiscal ya tiene antecedentes concretos y recientes, con adelantos nacionales utilizados para cubrir urgencias de tesorería y sostener pagos corrientes.
Chaco ya viene dependiendo de anticipos para sostener la caja
Este cuadro de dependencia financiera fue admitido por el propio ministro de Economía chaqueño, Alejandro Abraam, quien en 2025 reconoció que para pagar salarios la provincia venía recurriendo a un anticipo de coparticipación y a un préstamo bancario, y describió ese esquema como un “salvavidas mensual”. Ahí está el núcleo del problema: Chaco ya no aparece frente a una urgencia aislada, sino ante una dependencia cada vez más visible de asistencia extraordinaria para sostener funcionamiento básico.
El nuevo esquema de Milei confirma una fragilidad que en Chaco ya es estructural
Por eso, aunque la medida nacional alcanza a 12 provincias y entre ellas figuran también Chaco y Corrientes, la lectura más fuerte en el NEA pasa por Chaco. La provincia que gobierna Leandro Zdero viene recibiendo anticipos desde al menos marzo de 2025, y ahora queda incluida en un nuevo esquema nacional de adelantos con interés. La secuencia ya muestra un patrón.
Milei habilita una herramienta que da aire inmediato, pero mantiene una estructura en la que las provincias deben pedir anticipadamente recursos propios para llegar a fin de mes. En el caso de Chaco, esa dependencia ya dejó de ser excepcional. Se volvió parte de la mecánica con la que la provincia intenta sostener su caja, pagar sueldos y atravesar una crisis de ingresos que sigue sin una salida clara.

