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marzo 31, 2026

Kicillof recibió el reclamo de productores yerbateros de Misiones

Axel Kicillof recibió este lunes 30 de marzo a productores yerbateros de Misiones, que le entregaron un documento sobre la crisis que atraviesa la actividad y advirtieron que “está en juego si la yerba seguirá siendo territorial y distributiva, o será un commodity, estandarizado y concentrado”. La reunión fue articulada por Gastón Borsini, de la Confederación General de la Producción de la República Argentina, en el marco de una agenda que, según se informó, busca acercar al gobernador bonaerense los problemas de los sectores productivos del interior.

Un reclamo que va más allá de una audiencia

El planteo de los productores no fue sólo sectorial. En el texto entregado a Kicillof, las organizaciones yerbateras y la Cooperativa Río Paraná de Misiones sostuvieron que la discusión abierta no es únicamente por el precio de la hoja verde, sino por el modelo productivo de la yerba mate. En esa línea, remarcaron que la defensa del cultivo también debe leerse en términos de soberanía alimentaria, arraigo territorial y distribución del ingreso en una economía regional clave para Misiones.

La reunión se dio mientras en Misiones crece la tensión por los valores que recibe el productor. En los últimos días, distintos medios provinciales reflejaron que el precio ofrecido por parte de la industria ronda en muchos casos entre $200 y $220 por kilo de hoja verde, muy por debajo de los costos que denuncian los productores, y también por debajo de referencias más altas que empezaron a aparecer de manera aislada en algunas operaciones.

El trasfondo: desregulación y pelea por el INYM

El corazón del conflicto está en la pérdida de capacidad regulatoria del Instituto Nacional de la Yerba Mate. Distintas fuentes del sector coinciden en que, tras la desregulación impulsada por el Gobierno nacional, el INYM dejó de tener la herramienta central para fijar precios de referencia de la materia prima, lo que abrió un escenario de caída de valores, pagos diferidos y mayor poder de negociación para los grandes compradores.

Ese deterioro ya venía siendo advertido por actores del propio sector. El expresidente del INYM, Alberto Re, había señalado meses atrás que el organismo perdió atribuciones clave y que, con la desregulación, los grandes compradores “pueden pagar lo que quieren”, mientras el costo de producción quedaba muy por encima de lo efectivamente cobrado por el productor. Además, el propio instituto había informado en 2025 que el costo de producción del kilo de hoja verde puesta en secadero era de $423,99, una referencia que ayuda a dimensionar la brecha actual.

Una señal política con proyección federal

La reunión con Kicillof muestra que el conflicto yerbatero ya salió del límite provincial y busca respaldo político en otros distritos. El reclamo de los pequeños y medianos productores de Misiones empezó a buscar eco en la escena federal, en un momento en que la discusión sobre la yerba ya no pasa sólo por cuánto vale un kilo, sino por quién se queda con la renta de una economía regional histórica.

El problema dejó de ser un conflicto aislado de chacras misioneras y pasó a disputar sentido político nacional. La pelea de fondo es si la yerba sigue siendo una producción con base social y territorial, o si termina absorbida por la lógica de concentración que ya arrasó con demasiadas economías regionales.