Las mujeres señaladas por él como presuntas prestamistas del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, negaron conocer al funcionario y rechazaron haber participado en la operación inmobiliaria que desató la polémica.
Se trata de dos jubiladas, de 72 y 64 años, que figuran como acreedoras —en partes iguales— de un crédito hipotecario de 200.000 dólares, vinculado a la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito.
Una de ellas, Beatriz Viegas, fue consultada por un periodista a través del portero eléctrico de su vivienda en Flores. Ante la pregunta sobre si conocía a Adorni, respondió de manera tajante que no, y también negó haberle otorgado dinero bajo la modalidad de hipoteca antes de finalizar la comunicación.
En tanto, al intentar contactar a la otra mujer, Claudia Sbabo, la respuesta provino de una tercera persona que indicó no tener información sobre el vínculo consultado. También descartó conocer detalles sobre una eventual operación financiera entre la jubilada y el funcionario.
Según surge de registros oficiales, ambas mujeres aparecen como vendedoras del inmueble y, al mismo tiempo, como acreedoras del crédito hipotecario utilizado en la transacción, concretada en noviembre de 2025. El valor total de la compraventa habría sido de 230.000 dólares, de los cuales 200.000 se habrían financiado mediante esta hipoteca no bancaria.
De acuerdo con esos mismos documentos, cada una de las mujeres figura como titular del 50% del crédito, mientras que los compradores —Adorni y su esposa, Bettina Angeletti— habrían aportado 30.000 dólares al momento de la operación, quedando como propietarios en partes iguales.
El inmueble en cuestión es una unidad de casi 200 metros cuadrados, con cochera, ubicada sobre la calle Miró, a metros de Pedro Goyena. La adquisición se realizó sin que el funcionario se desprendiera de su vivienda anterior en Parque Chacabuco.
La operación también generó interrogantes por la evolución reciente del valor del inmueble: meses antes había sido adquirido por las mismas mujeres a un precio inferior, registrándose luego una reventa con un incremento cercano al 15%.
En paralelo, se conoció otra compra vinculada al entorno familiar del funcionario: una propiedad en un country del partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, adquirida por su esposa.
Mientras tanto, el caso quedó bajo la lupa judicial, en el marco de una investigación que busca determinar el origen de los fondos y descartar un posible enriquecimiento ilícito. Por su parte, Adorni sostuvo que su patrimonio fue construido en el ámbito privado.

