La crisis del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) comenzó a impactar con fuerza en Chaco, donde se multiplican los reclamos de afiliados que denuncian dificultades para acceder a prestaciones médicas pese a los descuentos mensuales en sus haberes. El escenario combina atención particular, derivaciones al sistema público y demoras en reintegros.
De acuerdo a testimonios relevados en la provincia, la problemática afecta tanto a adultos como a niños, con complicaciones en áreas sensibles como urgencias y pediatría. En numerosos casos, los beneficiarios deben afrontar consultas y estudios de manera privada ante la falta de cobertura efectiva.
Desde el sector privado, el secretario de la Asociación de Clínicas y Sanatorios del Chaco (ACLYSA), Horacio Colman, confirmó que el sistema continúa funcionando, aunque bajo una creciente presión financiera. “Las internaciones no están suspendidas”, aclaró, en referencia a la red de clínicas y sanatorios que operan en la provincia. Sin embargo, advirtió que los pagos registran demoras de entre 45 y 50 días, y que, de superarse esos plazos, se activan intimaciones formales.
En ese contexto, cuando las prestaciones no están cubiertas por convenio, los afiliados son atendidos como pacientes particulares, debiendo asumir los costos y luego iniciar el trámite de reintegro. Según indicó Colman, ya se registran casos de beneficiarios que recorren distintos centros de salud en busca de atención, lo que refleja un sistema fragmentado.
El impacto local está directamente vinculado al volumen de afiliados, con fuerte presencia de personal del Ejército en ciudades como Resistencia y Sáenz Peña, además de integrantes de otras fuerzas como Prefectura y la Fuerza Aérea. Esto genera una presión sostenida sobre el sistema privado, que continúa prestando servicios en medio de la incertidumbre sobre la situación financiera de la obra social.
Desde la Federación Médica del Chaco señalaron que la crisis nacional ya se percibe en la provincia, aunque aclararon que su incidencia es menor en comparación con el INSSSEP, principal cobertura del sistema sanitario chaqueño.
El conflicto se da en el marco de una reestructuración impulsada por el Gobierno nacional, que a comienzos de febrero dispuso la disolución de IOSFA y la creación de dos nuevas entidades: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG). La medida apunta a reorganizar un sistema con fuerte desequilibrio financiero, con deudas estimadas en torno a los 300 mil millones de pesos y reclamos de prestadores en distintas provincias.
Las nuevas estructuras dependerán de los ministerios de Defensa y Seguridad, respectivamente, y deberán garantizar prestaciones equivalentes al Programa Médico Obligatorio. No obstante, estos cambios aún no se reflejan en medidas operativas en Chaco.
Aunque no se registró un corte generalizado de servicios, los indicadores muestran un sistema en tensión: afiliados que pagan de su bolsillo, demoras en la cobertura y prestadores que advierten sobre posibles interrupciones si no se normalizan los pagos. A esto se suma la falta de definiciones concretas sobre la transición hacia las nuevas obras sociales, en un contexto donde el sector privado asegura no haber recibido instrucciones formales sobre la implementación de los cambios.
Fuente: Perfil

