La movilización por el 8M en Resistencia reunió este lunes 9 de marzo a mujeres, trabajadoras, estudiantes y organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos que marcharon por el centro de la capital chaqueña con reclamos vinculados a la situación económica, la pérdida salarial y la violencia de género.
La concentración comenzó desde las 18 en la intersección de avenida Italia y 9 de Julio, desde donde partió la movilización por distintas calles del centro. La convocatoria local formó parte de la jornada nacional impulsada por organizaciones feministas y sindicales, que este año trasladaron la marcha del domingo 8 al lunes 9 para facilitar la participación en un día hábil.
"Si antes éramos un número, ahora somos un cero a la izquierda"
En Resistencia, la protesta tuvo como ejes la defensa de los derechos laborales, el rechazo a las políticas de ajuste y el reclamo por medidas concretas frente a la violencia de género. Durante la jornada también se expresaron cuestionamientos al retroceso de políticas públicas orientadas a la atención de mujeres y diversidades. En ese marco, una de las frases que sintetizó el tono de la marcha fue la de Andrea Azzetti, secretaria de Género y Diversidad de ATE Chaco: “Si antes éramos un número, ahora somos un cero a la izquierda”.

Reclamos por el deterioro salarial y laboral
Azzetti sostuvo que la situación de mujeres y diversidades empeoró en el último tiempo a partir de decisiones tomadas por los gobiernos nacional y provincial. Vinculó la convocatoria del 8M con el deterioro de las condiciones de vida, la pérdida de ingresos y los recortes en áreas estatales. También señaló que las trabajadoras atraviesan una situación más compleja por la combinación entre empleo remunerado y tareas de cuidado en los hogares.
El planteo se dio en un contexto provincial atravesado por conflictos salariales en distintos sectores estatales. En las últimas semanas hubo reclamos docentes por la cláusula gatillo y protestas en otras áreas de la administración pública por recortes o reducciones de ingresos, lo que amplió el malestar social en la provincia.
Según el INDEC, la canasta básica total para un hogar tipo en Argentina se ubicó en $1.033.716 en enero de 2026. En paralelo, la canasta de crianza para un niño o niña de entre 6 y 12 años fue estimada en $607.848. Esos datos permiten dimensionar el impacto de la pérdida del poder adquisitivo sobre los hogares y, en particular, sobre quienes además sostienen tareas de cuidado.

La violencia de género, otro eje central
La movilización también volvió a poner en agenda la violencia de género. El Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven informó que entre el 1 de enero y el 27 de febrero de 2026 hubo 43 víctimas fatales de violencia de género en la Argentina y 72 intentos de femicidio.
Ese dato fue retomado por organizaciones y referentes que participaron de la jornada para insistir en la necesidad de sostener políticas públicas de prevención, asistencia y acompañamiento. En la marcha de Resistencia, el reclamo por la continuidad y fortalecimiento de esas herramientas apareció junto con las demandas salariales y laborales.
Una convocatoria con eje político y sindical
La marcha del 8M en Chaco mostró la convergencia entre la agenda feminista y los reclamos sociales y laborales que vienen creciendo en la provincia. Con la participación de organizaciones feministas, gremios, agrupaciones estudiantiles y organismos de derechos humanos, la convocatoria volvió a instalar en la calle reclamos vinculados a ingresos, condiciones de vida, desigualdad y violencia. En el caso chaqueño, esos planteos quedaron directamente ligados al escenario económico y laboral que atraviesan amplios sectores de la provincia.

