En dos años de Milei se perdieron 294.400 empleos asalariados y crece el trabajo independient
En pleno debate por la reforma laboral en el Senado, los datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) confirman un escenario adverso en el mercado de trabajo: en dos años se destruyeron 294.400 empleos asalariados registrados.
El deterioro del empleo formal se consolidó a lo largo de 2025. En noviembre, el trabajo asalariado acumuló su séptimo mes consecutivo de caída y tocó su nivel más bajo desde junio de 2022. Según el informe oficial, en ese mes se verificó una baja del 0,2% respecto de octubre.
En diciembre, la tendencia continuó. Se perdieron otros 23.400 puestos: 13.100 en el sector privado y 13.000 en el sector público, parcialmente compensados por 2.700 nuevos empleos en casas particulares.
El informe del SIPA señala además que en los últimos seis meses —entre junio y noviembre de 2025— se destruyeron 86.000 puestos de trabajo registrados, con una tasa de despidos que alcanzó el valor más alto en un año.
En noviembre de 2025, el empleo asalariado en el sector privado alcanzó los 6,189 millones de trabajadores, lo que implicó una caída mensual del 0,2%, equivalente a 13.100 personas menos. En la comparación interanual, la baja fue del 1,1%, es decir 114.800 trabajadores menos que en noviembre del año anterior.
El retroceso impactó en todas las categorías. El sector privado cayó 1,3% (78.800 personas menos), el trabajo en casas particulares descendió 1,2% (5.200 menos) y el sector público se redujo 0,9% (30.900 menos).
Mientras el empleo asalariado se contrae, crece el trabajo independiente. En noviembre, el conjunto de trabajadores bajo regímenes no asalariados registró una suba del 0,6% respecto al mes anterior. Dentro de ese universo, el monotributo social aumentó 3,5%, el monotributo común 0,3% y los autónomos 0,4%.
El corrimiento desde el empleo formal hacia modalidades independientes —muchas veces asociadas a mayor precarización— se produce en un contexto de estancamiento del salario real y caída del consumo, variables que empiezan a configurar un frente económico complejo para el Gobierno.
Los números oficiales se conocen mientras el Congreso debate cambios en la legislación laboral, en un escenario en el que el comportamiento del empleo registrado aparece como uno de los principales indicadores a seguir de cara al ciclo político que desemboca en 2027.

