Resistencia Cargando temperatura...
marzo 5, 2026

Playas soñadas y un mar en retroceso: la contaminación avanza en Brasil y pone en riesgo el turismo y la salud

Brasil vuelve a posicionarse como uno de los destinos más elegidos por los argentinos durante el verano. Sin embargo, detrás de la imagen de arenas blancas y aguas claras, emerge un escenario ambiental preocupante: la contaminación que avanza en sus playas.

Un reciente relevamiento sobre la calidad del agua marina encendió señales de alerta en plena temporada estival. Así, el disfrute turístico convive con un problema estructural que se profundiza año tras año.

La situación no es homogénea, pero el deterioro alcanza a gran parte del litoral y expone unacrisis ambiental que ya no puede disimularse.

Un diagnóstico que preocupa

Durante el verano 2026, cerca del 70% de las playas monitoreadas no resultaron aptas para el baño. Este dato marca el peor registro de la última década y refleja un deterioro sostenido.

Las mediciones, realizadas entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, muestran que solo una minoría mantuvo condiciones óptimas de manera constante. En consecuencia, el mapa costero evidencia una degradación generalizada.

Además, una gran cantidad de balnearios fue clasificada entre regular, mala y muy mala, según parámetros ambientales oficiales.

La contaminación avanza en las playas de Brasil y pone en riesgo el turismo y la salud. Foto: El Litoral.
Zonas turísticas bajo presión

El informe pone el foco en sectores puntuales de destinos muy concurridos como Balneario Camboriú, Bombas, Bombinhas, Florianópolis, Botafogo, Arpoador (Ipanema), Buzios (playa Armação), Guarujá e Ilhabela.

Estas áreas concentran un alto flujo turístico y una fuerte urbanización costera. Por lo tanto, el impacto de la actividad humana se vuelve más evidente en la calidad del agua.

En muchos casos, se trata de playas cercanas a puertos, ciudades densamente pobladas o desembocaduras de cursos de agua contaminados.

Las causas de la contaminación costera

El deterioro del mar responde a una combinación de factores ambientales y estructurales. Por un lado, las lluvias intensas arrastran residuos y efluentes urbanos hacia el océano.

Por otro lado, las deficiencias en el saneamiento básico agravan el problema. Sistemas cloacales insuficientes o inexistentes derivan desechos sin tratamiento al mar.

A esto se suma el crecimiento urbano desordenado, que presiona ecosistemas frágiles y supera la capacidad de absorción natural de las costas.

Playa de Bombinhas, Brasil. Foto: Tripadvisor.
Riesgos para la salud y el ambiente

Bañarse en aguas contaminadas implica riesgos sanitarios concretos. Entre las afecciones más frecuentes se encuentran enfermedades gastrointestinales y distintas infecciones cutáneas y respiratorias.

La gastroenteritis aparece como el cuadro más habitual, aunque el impacto varía según la exposición y el estado de salud de cada persona. Por eso, la prevención resulta clave.

Además del daño humano, la contaminación altera la biodiversidad marina y afecta el equilibrio de los ecosistemas costeros.

Recomendaciones para un turismo responsable

Ante este escenario, se recomienda evitar playas no aptas, especialmente después de lluvias intensas. Asimismo, es importante no ingresar al agua cerca de ríos o canales.

Consultar los reportes oficiales de cada estado se vuelve una herramienta esencial para turistas y residentes. De este modo, la información permite decisiones más seguras.

Finalmente, el desafío es colectivo: proteger el mar implica exigir políticas de saneamiento, planificar el crecimiento urbano y promover un turismo que cuide el ambiente.

Fuente: Noticias Ambientales.