Juan Pablo Valdés cerró su primera foto de gestión con dos señales clásicas: gabinete armado (con fuerte sello municipalista y continuidad en áreas sensibles) y una reforma de la Ley de Ministerios que apunta a marzo. El “bono navideño”, en cambio, quedó en el terreno de lo posible: se habló de analizar y definir si se puede.
Un gabinete con impronta propia y cinco exintendentes
El Litoral destaca que el equipo combina continuidad con movimientos que le dan marca personal al gobernador, como el corrimiento de Carlos Vignolo hacia Coordinación y Planificación. También subraya el ingreso de cinco exjefes comunales y algunas designaciones llamativas, como la de Luciano Cabrera en Ciencia y Tecnología, un área que se especulaba podía desaparecer.

Reforma en marzo: primero nombrar, después reordenar
Valdés confirmó que se está revisando la Ley de Ministerios para definir “a futuro” la estructura de ministerios y secretarías, con un proyecto final previsto para marzo. La lógica que planteó es: evitar cambios apresurados ahora para no tener que volver a retocar todo en pocas semanas.
El bono: “podría”, “veremos números”
Lo que dijo Valdés es que se reunió con Hacienda para empezar a trabajar la posibilidad de un bono para estatales y que eso requiere análisis de números y presupuesto. En criollo: está sobre la mesa, pero todavía en modo si da, da.

