La Legislatura del Chaco fue convocada a sesión extraordinaria para este martes 9 de diciembre, a las 18, con un punto central que desnuda la asfixia financiera del gobierno: un proyecto de “Consolidación de Deudas” que autoriza la emisión de Bonos Chaqueños de Consolidación por hasta 300.000 millones de pesos. La promesa oficial es “ordenar” las cuentas. El riesgo concreto es transformar la crisis de hoy en una hipoteca a seis años, con más deuda para tapar deudas.
Qué se va a votar en la sesión extraordinaria
El temario de la sesión incluye dos proyectos enviados por el Ejecutivo de Leandro Zdero:
por un lado, la Ley de Consolidación de Deudas del Estado al 31 de diciembre de 2025, y por otro, una modificación del régimen de puertos provinciales para habilitar un esquema más amplio de participación privada en la operación y explotación de las terminales. La prioridad política está puesta en el primer punto: la consolidación de deudas y la autorización para emitir Bonos Chaqueños de Consolidación 2025 por hasta 300.000 millones de pesos.
Según explicaron desde Hacienda, la herramienta apunta a unificar obligaciones exigibles o con título anterior al 31 de diciembre de 2025: deudas con proveedores, contratistas, prestadores de servicios, municipios y organismos como el InSSSeP. La propia cartera económica reconoce una “crítica situación presupuestaria”, marcada por pasivos acumulados, caída de recursos reales y aumento del costo financiero.
En números gruesos, el ministro Alejandro Abraam estimó en unos 130.000 millones de pesos la deuda de la administración central, a la que se suman compromisos de organismos autárquicos y de los municipios que adhieran al esquema, poniendo como garantía sus recursos de coparticipación municipal.
Cómo son los Bonos Chaqueños 2025
El proyecto autoriza la emisión de títulos en pesos, a seis años de plazo, con una tasa de interés atada a BADLAR (tasa de referencia del sistema financiero) y dos años de gracia en los que solo se pagarán intereses. A partir del tercer año, el Estado comenzará a amortizar capital más intereses.
Los bonos estarán exentos de impuestos provinciales y municipales, y los acreedores podrán utilizarlos para comprar bienes muebles e inmuebles del Estado que se pongan a la venta en remates o concursos. También se prevé la posibilidad de rescate anticipado para quienes reinviertan en proyectos productivos o actividades declaradas de interés provincial.
Para canalizar el proceso, el Ministerio de Hacienda deberá abrir un reempadronamiento de acreedores dentro de los 90 días posteriores a la sanción. Una Comisión de Evaluación y Verificación de Créditos, integrada por representantes de Contaduría General, Hacienda, InSSSeP y, cuando corresponda, de los municipios, será la encargada de revisar y convalidar cada reclamo antes de entregar los bonos.
Deudas, costos futuros y la política atrapada
En la letra fría, la consolidación aparece como una válvula de escape para un Tesoro que ya no logra acompañar la presión de pagos con la caja disponible. El propio Ejecutivo define la emisión como “la única alternativa razonable” para evitar un “colapso financiero” y garantizar el pago de salarios y servicios esenciales.
Pero el diseño elegido también tiene costos:
transforma deudas flotantes de corto plazo en un compromiso a seis años, indexado por una tasa bancaria que se mueve con la volatilidad del sistema financiero. Es un alivio inmediato para la caja del gobierno, a cambio de un sendero de pagos más largo y más pesado sobre los próximos presupuestos provinciales.
En la práctica, la sesión extraordinaria de este martes no solo define un instrumento financiero. Expone el callejón en el que quedó el gobierno de Zdero: entre proveedores ahogados que reclaman cobrar, municipios con sus propias crisis, un InSSSeP bajo presión y un Estado que, en lugar de resolver las causas del endeudamiento, reprograma el problema hacia adelante.
“Deudas para tapar deudas” deja de ser una frase de impacto para convertirse en la descripción técnica de lo que está en juego. Lo que se decida en esta sesión marcará no solo cómo cierra el 2025, sino cuánto margen quedará para gobernar el Chaco en los años que vienen.

