Javier Milei encabezó una nueva reunión de gabinete en la Casa Rosada, esta vez bajo la coordinación formal de Manuel Adorni, en el debut del vocero como jefe de Gabinete. El encuentro buscó ordenar la estrategia legislativa del oficialismo de cara al tratamiento del Presupuesto 2026 durante las sesiones extraordinarias, un proceso que sigue cargado de tensiones internas y con escaso margen político en el Congreso.
El Presidente llegó poco antes de las 9, seguido por Federico Sturzenegger, ahora responsable de Desregulación y Transformación del Estado, y por el ministro del Interior, Diego Santilli. Luego se sumaron Mario Lugones, Sandra Pettovello, Patricia Bullrich junto a Alejandra Monteoliva, Mariano Cúneo Libarona, Pablo Quirno, Luis Petri y Luis Caputo. La mesa se completó con Karina Milei, la secretaria Legal y Técnica María Ibarzabal Murphy, el asesor presidencial Santiago Caputo y el presidente de Diputados, Martín Menem.
Llamaron la atención dos presencias inusuales: Carlos Presti, jefe del Estado Mayor del Ejército, y Alejandra Monteoliva, futura funcionaria del Ministerio de Seguridad. Ambos participarán de los cambios previstos para cuando Bullrich y Petri deban asumir sus responsabilidades legislativas. La presencia de un jefe militar uniformado en una discusión de estrategia política y presupuestaria generó comentarios silenciosos en la Rosada, sobre todo en un Gobierno que insiste en proyectar austeridad institucional mientras acumula episodios de desprolijidad decisional.
En paralelo, el Consejo de Mayo se reúne para terminar de definir los proyectos que el Gobierno pretende llevar al Congreso. La expectativa oficial es mostrar coherencia y cohesión interna, aunque la dinámica reciente exhibe más improvisación que planificación: varias iniciativas fueron modificadas sobre la marcha, y otras siguen sin los consensos mínimos para avanzar.
El Gobierno apuesta a ordenar su frente político antes de abrir la negociación legislativa, pero aún persisten dudas sobre la solidez de su estrategia, los tiempos reales del Presupuesto 2026 y la capacidad de Milei para alinear a un gabinete cada vez más heterogéneo.

