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abril 20, 2026

Récord de sífilis en Argentina y fuerte alerta en Chaco

Argentina atraviesa el nivel más alto de casos de sífilis desde que hay registros oficiales. El último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) informó que en 2024 se notificaron 36.917 diagnósticos y que en las primeras 44 semanas de 2025 ya se alcanzaron 36.702 contagios, lo que anticipa un nuevo récord anual. Chaco se ubica entre las provincias con incrementos más acelerados y tasas por encima del promedio nacional.

Récord nacional y una curva que no afloja

Los datos de vigilancia muestran una tendencia en ascenso sostenido desde 2011, con un salto marcado entre 2015 y 2019, período en el que los casos prácticamente se triplicaron. La pandemia de COVID-19 provocó un freno artificial en 2020 y 2021 por la menor cantidad de consultas y testeos, pero desde 2022 los contagios volvieron a crecer de forma constante, superando por primera vez los 30 mil casos anuales en 2023 y trepando al máximo histórico en 2024.

La tasa nacional pasó de 56,1 diagnósticos cada 100.000 habitantes en 2019 a 93 en 2024, lo que implica un aumento del 65,8 % en apenas cinco años. Para 2025, con 36.702 notificaciones en las primeras 44 semanas, las estimaciones del BEN proyectan un incremento cercano al 20,5 % respecto del año anterior, confirmando que la curva sigue en ascenso.

Detrás de estas cifras también aparece un mapa desigual: las regiones Centro, NEA y NOA registran incrementos sostenidos, con varias jurisdicciones que se despegan del promedio nacional y concentran una parte importante de la carga de enfermedad.

Chaco entre las provincias más afectadas

En ese escenario, Chaco se consolida como una de las provincias más comprometidas. Los reportes oficiales del BEN ubican a la provincia dentro del grupo de jurisdicciones con mayor tasa de sífilis, junto con Córdoba, San Luis, Jujuy, Formosa, Catamarca y Tierra del Fuego. En el ranking de tasas por 100.000 habitantes, Chaco figura con alrededor de 159 casos, por encima del promedio nacional y dentro del lote de provincias con mayor impacto.

La preocupación no se limita a la población general. Un análisis reciente sobre sífilis en embarazadas y sífilis congénita muestra que, entre 2019 y 2024, la tasa nacional en mujeres embarazadas pasó de 14 a 21,2 cada mil nacidos vivos, y Chaco figura entre las provincias con valores más altos: la tasa provincial subió de 21,5 a 38,8 en ese período. Ese dato prende una alarma adicional por el riesgo de transmisión vertical y las secuelas que puede generar la infección en recién nacidos.

Autoridades sanitarias advierten que en el NEA el crecimiento es sostenido y que, en el caso chaqueño, las tasas superan la media nacional sin señales claras de desaceleración. El panorama se combina con un sistema de salud sometido a recortes, mayores dificultades de acceso a controles periódicos y una brecha persistente en educación sexual integral, especialmente en sectores jóvenes y de menor ingreso.

Jóvenes en el centro de la ola de contagios

La distribución por edad confirma que la sífilis golpea sobre todo a la población joven. El BEN registra que el 76 % de los casos de 2025 se concentra en personas de entre 15 y 39 años, con el grupo de 20 a 24 años encabezando las tasas de notificación, con 228,2 diagnósticos por cada 100.000 habitantes. Le siguen los tramos de 25 a 29 años, también con tasas muy por encima del promedio. En esos segmentos, las mujeres presentan niveles de contagio superiores a los varones.

A partir de los 35 años la incidencia desciende, aunque entre las personas mayores se invierte la relación y los hombres superan a las mujeres en los registros de nuevos casos. El perfil epidemiológico, tanto a nivel nacional como en Chaco, vuelve a poner en el centro la falta de uso sistemático del preservativo, la baja percepción de riesgo, la escasez de campañas sostenidas de prevención y los obstáculos para el testeo rápido y gratuito en efectores de salud.

Los especialistas remarcan que la sífilis es una infección de transmisión sexual que tiene diagnóstico sencillo y tratamiento efectivo con antibióticos si se detecta a tiempo, pero que puede generar complicaciones graves neurológicas, cardiovasculares y en el embarazo cuando se la deja avanzar. Frente al récord de casos y el lugar que ocupa Chaco en el mapa nacional, el desafío pasa por sostener y ampliar las estrategias de prevención, garantizar controles periódicos, test rápidos y acceso a preservativos, en un contexto en el que los indicadores muestran que la epidemia, lejos de estabilizarse, sigue creciendo.