Tras haber participado este fin de semana de la Cabalgata de la Fe, el gobernador Zdero enfrenta ahora la realidad de las cuentas provinciales: un déficit fiscal de $ 27.147 millones al cierre del primer trimestre de 2025, ubicándola entre las ocho jurisdicciones con mayores desequilibrios económicos.
A pesar de que los ingresos corrientes crecieron respecto a 2024, permanecieron 10 % por debajo de los niveles prepandemia, mientras que los gastos aumentaron impulsados por mayores erogaciones en personal y prestaciones sociales.
El informe de Raíz Federal —que analiza trimestralmente el desempeño fiscal de todas las provincias— sitúa a Chaco entre las siete jurisdicciones que pasaron de superávit en 2024 a déficit en el primer trimestre de 2025, con una relación Déficit/Ingresos Totales de –3,1 %.
La dependencia de transferencias nacionales se agudiza: hasta marzo de 2025, los Aportes del Tesoro Nacional alcanzaron apenas $ 2.500 millones, uno de los montos más bajos del país.
La deuda pública chaqueña creció un 12 % interanual, forzando reprogramaciones de pagos y achicamiento en partidas de inversión.
El gobierno provincial estudia ahora medidas de contención del gasto y la revisión de tarifas de servicios públicos para intentar reducir el rojo antes de fin de año.
Este traspié financiero llega en un contexto de alta inflación y fuertes exigencias sociales. Si bien la Cabalgata de la Fe reunió expectativas de reactivación turística y cultural, el desafío ahora es equilibrar las cuentas sin sacrificar salud, educación y asistencia social.

