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abril 20, 2026

Cruje el poder: Milei y Villarruel, al borde de la ruptura política

La interna dentro del Gobierno de Javier Milei ya no es un secreto ni una diferencia táctica: es una ruptura expuesta que tensiona la gobernabilidad y pone en jaque la cohesión del oficialismo. En su última conferencia de prensa, el vocero presidencial Manuel Adorni blanqueó sin rodeos el quiebre: “La vicepresidenta no es parte de este proyecto”.

La frase, dicha ante la consulta de un periodista, no fue un desliz. Ratificó lo que en los pasillos de la Casa Rosada se comenta hace meses y que en la última semana se desbordó hacia el espacio público, luego de que Milei calificara a Victoria Villarruel como “una bruta traidora” durante su exposición en el Derecha Fest.

El detonante reciente fue la sesión del Senado del pasado jueves, presidida por Villarruel, en la que se aprobaron por amplia mayoría los proyectos sobre movilidad jubilatoria y emergencia en discapacidad. Para el Gobierno, estas leyes implican un “golpe” al equilibrio fiscal. Para Villarruel, se trata simplemente de cumplir con su rol constitucional. Esa diferencia conceptual se convirtió en un choque político directo.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó a la vicepresidenta de “jugar con el kirchnerismo” y habilitar un debate que perjudica al Gobierno. Villarruel respondió con una réplica demoledora: “La democracia fue denigrada cuando personas que integraron organizaciones terroristas, como en su caso, manejaron durante décadas el destino del país”.

Las tensiones no se detuvieron. El sábado a la madrugada, Villarruel publicó una serie de mensajes en su cuenta de Instagram que elevaron el conflicto a un nuevo nivel. Apuntó sin rodeos contra Milei, su entorno y la gestión del poder:
“Si hay equilibrio fiscal, entonces asistir a los más desprotegidos no debiera ser tan terrible. El tema es que un jubilado no puede esperar y un discapacitado menos. Que ahorren en viajes y en la SIDE, y listo”.
Y fue más allá: “¿Un presidente que no puede ni saludar a la persona con la que llegó al poder? Hacelo reclamar a él. Yo la educación no la pierdo nunca”.

Frente a las acusaciones de “traición”, Villarruel redobló la apuesta: “Es el presidente quien no debe traicionar lo que dijo. Si lo hace, los demás debemos marcárselo”.

También respondió a cuestionamientos sobre su uso de recursos públicos: “No uso aviones del Estado. Esos solo los usa Milei y su hermana”, en clara alusión a Karina Milei, figura central del círculo presidencial.

Lo que comenzó como una tensión contenida por diferencias de estrategia, hoy es una fractura abierta que deja al Gobierno en una situación inédita: un presidente y una vicepresidenta enfrentados, sin diálogo ni voluntad de reconciliación, con consecuencias concretas en el Congreso y en la proyección institucional del oficialismo.

Ni el jefe de Gabinete Guillermo Francos ni los interlocutores habituales de ambos sectores logran recomponer los puentes. En los hechos, Javier Milei y Victoria Villarruel ya no gobiernan juntos. Y aunque ninguno lo formalice, el quiebre político es evidente. La disputa ya no es una interna: es una crisis de poder.

Fuente: Ambito