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marzo 7, 2026

Trump manda a Peter Lamelas como embajador en Argentina, su misión es frenar las "influencias malignas"

El futuro embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, se presentó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de su país y dejó en claro cuál será su misión principal: “mantenerme firme contra la influencia maligna de potencias adversarias en la región, ya sean actores maliciosos o regímenes autoritarios como Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Irán y otros que buscan socavar los valores democráticos”. Esta definición marca un claro objetivo geopolítico: limitar el avance de China y otros actores con los que, según Lamelas, la estabilidad democrática de América Latina está en juego.

Nacido en Cuba y exiliado en Estados Unidos de niño, Lamelas es médico, empresario y filántropo. Fundador de MD Now Urgent Care, una de las redes de atención médica más grandes de Florida, no cuenta con experiencia diplomática previa: su designación responde más a su perfil de donante y generador de negocios que a un recorrido tradicional en el Servicio Exterior. Sus cercanías con Donald Trump quedaron también de manifiesto: el expresidente lo definió en redes como “un hombre que cumplió el sueño americano” y destacó su capacidad para generar empresas exitosas.

En el Senado, Lamelas subrayó que su gestión buscará “crear oportunidades para las empresas estadounidenses, garantizar la igualdad de condiciones y promover políticas económicas que fomenten el comercio y la inversión justos y recíprocos”. Entre sus prioridades mencionó reducir barreras comerciales no arancelarias y defender los estándares globales de propiedad intelectual que hoy, según él, ponen en desventaja a las compañías de EE.UU. frente a sus pares locales.

Su llegada coincide con el giro radical de la política exterior de Javier Milei, que ha alineado a la Argentina con Estados Unidos e Israel y renunció al ingreso a los BRICS, mientras dejaba en suspenso las designaciones diplomáticas en Cuba, Nicaragua y Venezuela. En ese contexto, el encendido discurso anti-China de Lamelas resonará en un país que lo mismo negocia suministro energético con Pekín que busca financiamiento para infraestructura.

Distintos medios adelantaron además que Lamelas planea recorrer las provincias argentinas para disuadir a gobernadores de estrechar lazos con China, una misión “inusual” para un embajador pero coherente con su mandato de frenar la “influencia maligna”. Ese despliegue territorial también servirá para medir el impacto de proyectos de infraestructura ya firmados—y de otros en negociación—que involucran crédito y tecnología chinas.

Falta ahora que el Senado confirme oficialmente su nombramiento; un paso que, en el ambiente político, se da por descontado dada la mayoría republicana. Lo que queda por ver es si su perfil netamente político–empresarial y su poco tacto diplomático tradicional generarán roces con Cancillería o si, por el contrario, conseguirán profundizar la alianza estratégica con la Casa Blanca. En cualquier caso, su llegada anunciará una etapa de intensa pugna por la influencia en el Gran Cono Sur.