Resistencia Cargando temperatura...
marzo 7, 2026

Como el agua del río se va: en 45 días volaron USD 5.247 millones del FMI

En apenas mes y medio, entre mediados de abril y fines de mayo, salieron del país USD 5.247 millones. Esa cifra representa el 44 % del primer desembolso de USD 12.000 millones que el Fondo Monetario Internacional giró a la Argentina en abril, como parte del nuevo acuerdo firmado con el Gobierno nacional. Los datos surgen de un informe del Centro de Investigaciones y Formación de la República Argentina (CIFRA‑CTA) y marcan un nuevo récord de fuga de capitales en muy corto tiempo.

Abril cerró con una salida neta de USD 2.021 millones, tras la flexibilización parcial del cepo cambiario implementada por el Ejecutivo. En mayo, el salto fue aún mayor: USD 3.226 millones, un nivel que no se veía desde la crisis cambiaria de 2018. Para los economistas del sector, se trata de una dinámica conocida: ingreso de dólares vía endeudamiento, posterior giro al exterior y debilitamiento de las reservas del Banco Central.

El préstamo otorgado por el FMI, que incluyó un primer tramo de USD 12.000 millones, fue presentado por el gobierno de Javier Milei como un ancla para estabilizar la economía. Pero menos de dos meses después, casi la mitad de esos fondos ya no están. El uso de esos dólares no se destinó a inversiones productivas ni fortalecimiento del sistema financiero, sino que fue absorbido por el mercado ante la demanda privada de divisas.

Desde fines de junio, una misión técnica del Fondo se encuentra en Buenos Aires para revisar el cumplimiento de las metas pactadas. Aunque no se han difundido observaciones públicas, el dato de la fuga seguramente estará sobre la mesa. La velocidad con la que se perdieron los recursos encendió alarmas entre analistas y dentro del propio oficialismo, donde algunos sectores reclaman mayor control sobre el uso de las divisas.

El informe de CIFRA advierte que este ritmo de salida supera ampliamente los promedios históricos, incluyendo los años más críticos de la gestión de Mauricio Macri. A pesar del discurso oficial que insiste en mostrar confianza en el rumbo económico, los números reflejan otra cosa: la desconfianza de actores económicos que prefieren dolarizarse antes que esperar una reactivación real.

El interrogante ahora es si el Gobierno mantendrá su política de apertura cambiaria o si, ante la presión del FMI y la falta de dólares reales, deberá recalcular. Mientras tanto, lo concreto es que casi la mitad de los fondos frescos del Fondo Monetario ya salieron del país. Otra historia conocida, en tiempo récord.