En la sede de la Unión Obrera Metalúrgica, Jorge Milton Capitanich ensambló el rompecabezas que venía armando: 63 intendentes, 39 gremios, diputados nacionales y provinciales, concejales y referentes territoriales sellaron el respaldo a su candidatura al Senado de la Nación. Bajo el lema “Peronismo y unidad: la fuerza del Chaco que viene”, cada firma estampada en el documento confirmó que, esta vez, nadie mueve una pieza por su cuenta.
La convocatoria superó expectativas: militantes de todos los rincones colmaron el salón principal mientras los oradores —Juan Manuel Pedrini, Enrique Ruiz, Javier Martínez, Julio Sotelo, Aldo Leiva, Hugo Sager y Mariela Quirós— repasaban sin tapujos por qué el exgobernador es hoy el conductor indiscutido del proyecto peronista chaqueño. “La unidad es una necesidad histórica”, sentenció Capitanich al cerrar la noche, y borró cualquier atisbo de interna antes de que se enfriara el micrófono.
El documento reafirma ese espíritu: militancia como práctica cotidiana, conducción construida desde el reconocimiento mayoritario y un compromiso de pisar fuerte contra las “políticas de ajuste y exclusión” de Javier Milei y Leandro Zdero. Nada de disputas de nombres ni paisajes partidarios fracturados: aquí, todos aceptaron que el lugar que ocupan es herramienta al servicio de un proyecto que apunta a “reconstruir una provincia más justa, solidaria y soberana”.
Con la estrategia clara, el desafío pasa ahora a los municipios: recorridas conjuntas, actos locales y convocatoria permanente a “nuevas generaciones” para expandir la base y mantener el telón de fondo—la candidatura de Capitanich—como epicentro de una campaña donde la unidad deja de ser un gesto para convertirse en la ficha que todas las piezas necesitan para encajar.

