Innovación pública versus gestos privados de campaña politica.
Mientras estudiantes de la Técnica N°5 de Temperley, con una simple notebook de Conectar Igualdad, lograron crear una cabeza robótica que escucha, responde y se expresa en tiempo real, el gobernador chaqueño Leandro Zdero hizo entrega de algunos parlantes bluetooth a alumnos de un colegio privado de altos recursos.
Una gestión entregó netbooks a la educación pública que hoy generan conocimiento y tecnología y sirven como semillero de futuros científicos, mientras la política provincial actual de Zdero se limita a gestos simbólicos de bajo impacto.
El proyecto ALIK, desarrollado desarrollado durante 2026 por adolescentes de 15 años, integra programación en Python, impresión 3D, inteligencia artificial y servomotores. Su objetivo fue construir una cabeza humanoide capaz de conversar, interpretar información del entorno y reproducir expresiones faciales, para acompañar a personas mayores o con autismo, demostrando que la inversión en educación pública puede transformar realidades.
La computadora entregada por Conectar Igualdad —programa criticado durante la gestión de Cristina Kirchner por sectores que lo consideraban “gasto inútil”— se convirtió en la herramienta que permitió a los estudiantes alcanzar un desarrollo tecnológico de nivel internacional. Y no es el primer desarrollo hecho con estas netbooks.

En contraste, Zdero eligió un colegio privado para entregar parlantes bluetooth, presentados como aporte a la comunidad educativa. El gesto, más cercano a la propaganda que a la innovación, se habrá hecho pensando en los futuros votantes de 16 años fáciles de influir, pero expone la falta de políticas estructurales para fortalecer la educación técnica y pública en la provincia.



Quienes criticaban Conectar Igualdad y las políticas de inclusión tecnológica hoy celebran la entrega de insumos menores, sin impacto real en la formación de los estudiantes. La empatía oficial se orienta hacia actos de marketing político, mientras la educación pública demuestra que, con recursos básicos, puede producir avances científicos y sociales de enorme valor.
Zdero entregó unos parlantes sueltos desde la ventanilla de una camioneta, afuera de una escuela privada. Conectar Igualdad fue una política sistemática y de alcance masivo que distribuyó alrededor de 180.000 netbooks entre estudiantes y docentes chaqueños. Esa inversión fortaleció la escuela pública y apostó al conocimiento; el gesto de Zdero evidencia la distancia de una gestión que se conforma con repartir “cuatro parlantecitos locos”.
En el mientras tanto, al día de hoy se adeuda a un docente que recién se inicia más de 5 millones de pesos por la cláusula gatillo pendiente. Ni hablar de los docentes de mayor antiguedad, ni de otros ajustes pendientes.
Para viajar a Europa, para medios ensobrados, para los trolls de Serimedo, para parlantes bluetooth destinados a algunos pibes de colegios privados plata hay, y mucha.

