La intendenta de La Eduvigis, Carina Mitoire, confirmó en sus redes sociales el cierre de la mini sucursal del Nuevo Banco del Chaco en la localidad y expresó su malestar por el impacto que tendrá la medida sobre los vecinos, que ahora deberán trasladarse a General José de San Martín para hacer operaciones básicas.
“Qué lástima retroceder tantos años, para hacer un depósito o una extracción vamos a tener que viajar a San Martín, que te tienen de rehén hasta el mediodía con un solo cajero. Vergüenza!!”, escribió la jefa comunal en su cuenta de Facebook al dar a conocer la novedad.


Un recorte que golpea al interior
La decisión supone un problema concreto para una localidad pequeña, donde la atención bancaria presencial no es un detalle menor. Para muchos usuarios, sobre todo jubilados, empleados públicos, beneficiarios de programas y pequeños comerciantes, perder la mini sucursal implica más costos, más tiempo y más dificultades para resolver trámites elementales.
El contraste con el discurso oficial
El cierre también deja expuesta una contradicción con una de las ideas que más repite la gestión de Leandro Zdero. En distintos comunicados y actividades oficiales, el Gobierno provincial insiste con la necesidad de tener “presencia en el territorio”, un Estado “cerca de la gente” y funcionarios en contacto directo con los vecinos. Ese concepto aparece en declaraciones del propio gobernador, de ministros y de funcionarios de distintas áreas.
Esa línea fue incluso destacada por medios como parte de una estrategia política en tiempos de ajuste y restricciones presupuestarias. La idea de “territorio”, “cara a cara” y “gestión directa” fue presentada como una marca de gobierno en un contexto de “vacas flacas”.

Pero en La Eduvigis la experiencia concreta va en sentido inverso. Mientras se sostiene el discurso de cercanía territorial, la localidad pierde un servicio presencial y queda obligada a depender de otra ciudad para depósitos y extracciones. En los hechos, la presencia en el territorio no se mide solo por operativos, recorridas o fotos de gestión: también se mide por los servicios que siguen funcionando donde la gente los necesita.
Lo que deja al descubierto
El caso de La Eduvigis vuelve a poner en escena una contradicción de la actual gestión: mientras el Gobierno de Zdero insiste con la idea de presencia en el territorio y cercanía con la gente, en los hechos hay localidades que pierden servicios básicos y quedan más lejos de resolver trámites elementales.

