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marzo 31, 2026

Parque acuático: Pérez Pons denunció el gasto y respondió con un comprobante por $1.900 millones

El diputado cuestionó el gasto del proyecto en medio de los reclamos salariales. Domínguez respondió que la obra quedó relegada, pero la réplica llegó con un comprobante por casi $1.900 millones ya pagados.

La discusión por las prioridades del Gobierno del Chaco escaló en las últimas horas con una secuencia que terminó dejando a la gestión provincial en una posición incómoda. Santiago Pérez Pons salió a cuestionar el gasto previsto para el parque acuático de Resistencia, Hugo Domínguez respondió desde el Ministerio de Infraestructura y el legislador opositor retrucó mostrando un comprobante de anticipo financiero por $1.899.425.560,25. La polémica se corrió así del cruce político al terreno de los documentos.

Detrás del intercambio quedó expuesta una tensión concreta: mientras el Gobierno habla de prioridades y administración responsable, sobre la mesa aparece una obra recreativa millonaria en una provincia atravesada por reclamos salariales y demandas urgentes en áreas sensibles. El punto central del cruce pasó por ahí: qué lugar ocupan los gastos más visibles dentro de una gestión que sigue sin ordenar con claridad su escala de urgencias.

Pérez Pons abrió el cruce

El primer movimiento fue del diputado provincial Santiago Pérez Pons, que venía cuestionando en redes la inversión destinada al parque acuático y la usó como ejemplo para discutir el rumbo del gasto público. Según la reconstrucción publicada por Chaco Ahora, el legislador difundió un video en el que habló de una obra valuada en $9.497 millones y la contrastó con la falta de respuestas para salarios y servicios básicos.

La crítica apuntó directo al corazón del discurso oficial. Pérez Pons instaló una pregunta sencilla y efectiva: cómo se justifican este tipo de desembolsos cuando siguen abiertos los conflictos por ingresos, salud, educación y seguridad. En ese marco, el parque acuático dejó de ser apenas un proyecto de infraestructura y pasó a funcionar como símbolo de una gestión que todavía no logra convencer sobre cuáles son sus prioridades reales.

Domínguez respondió y admitió el cambio de prioridades

La respuesta oficial llegó el 30 de marzo. Hugo Domínguez salió a cruzar al legislador y sostuvo que el proyecto del parque acuático fue postergado porque el Gobierno definió otras prioridades. En la explicación oficial, el ministro afirmó que la gestión de Leandro Zdero concentró recursos en el arreglo de escuelas a través del programa Mejor Escuela y en una primera etapa del parque lineal en la zona del aeropuerto.

Esa respuesta intentó ordenar el costo político del tema, pero también confirmó el punto más delicado del debate: el Gobierno tuvo que salir a explicar por qué una obra de este tipo seguía en escena en medio de una coyuntura marcada por ajuste, reclamos y malestar social. La defensa oficial se apoyó en la palabra “prioridades”, justamente el terreno donde hoy aparecen más dudas que certezas.

La réplica llegó con comprobante

Después de la respuesta de Domínguez, Pérez Pons volvió a la carga con un elemento más fuerte: un comprobante de anticipo financiero por $1.899.425.560,25 para el parque acuático. Con esa publicación buscó cerrar la discusión sobre la existencia concreta del gasto y empujar el debate hacia el punto más incómodo para el oficialismo: la plata ya comprometida.

En medio de reclamos salariales, problemas en servicios básicos y demandas urgentes en áreas sensibles, el Gobierno de Zdero sigue sin mostrar un criterio firme y consistente sobre dónde pone los recursos y qué lugar ocupan las necesidades más apremiantes de la provincia. El parque acuático quedó así como una postal incómoda de esa desorientación: un gasto difícil de explicar justo cuando la discusión pública pasa por sueldos, salud, educación y gestión.