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marzo 31, 2026

Incendios y cambios legales amenazan 64.000 ha en Argentina poniendo entre las cuerdas al medio ambiente

Argentina enfrenta un grave desafío ambiental debido a recientes modificaciones legislativas que modifican la protección de tierras y la gestión de incendios forestales.

El Gobierno de Javier Milei ha propuesto reformas que promueven la inversión privada, flexibilizando las normativas ambientales.

Estas propuestas surgen en un momento crítico, ya que los incendios forestales han devastado más de 64.000 hectáreas, generando un rechazo significativo entre la población y grupos ecologistas.

Entre las iniciativas del gobierno está la modificación de leyes que regulan los incendios, tierras y glaciares. Esta situación ocurre mientras el fuego afecta a vastas áreas, especialmente en la Patagonia, según Greenpeace.

El ejecutivo de derecha, acusado de negacionismo climático, planea revisar las restricciones sobre la propiedad de tierras rurales.

Actualmente, la legislación limita la propiedad extranjera a un 15% a nivel nacional, provincial y local, restricciones que podrían disminuir para atraer inversiones.

En regiones agrícolas clave, la normativa actual limita a los propietarios extranjeros a 1.000 hectáreas y establece que ninguna nacionalidad puede exceder el 30% del total permitido.

El contexto ambiental argentino se agrava por los frecuentes incendios forestales, y el gobierno busca cambiar la Ley de Manejo del Fuego, que prohíbe el cambio de uso en terrenos incendiados.

Estas modificaciones podrían impulsar la especulación sobre tierras afectadas por incendios, en un país donde el cambio climático y la presión sobre los recursos son crecientes.

Las reformas propuestas también contemplan cambios en la ley de glaciares, permitiendo actividades mineras en áreas periglaciales, cruciales para la conservación hídrica y la regulación climática.

Además, se busca reformar el régimen de expropiaciones, limitando el uso del concepto de utilidad pública y aumentando indemnizaciones, alineándose con el objetivo gubernamental de fortalecer la propiedad privada.

Esta agenda de reformas ha generado una fuerte oposición, con organizaciones ecologistas, ciudadanos y partidos políticos preocupados por el retroceso en la protección ambiental.

Un proceso de audiencia pública ha iniciado, involucrando a más de 400 expertos, científicos y activistas, mientras muchos otros presentarán objeciones escritas y audiovisuales.

Esta situación refleja una creciente tensión social en torno a las políticas ambientales del país, especialmente cuando los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes.

Las reformas incluyen cambios a la Ley de Manejo del Fuego, la regulación de la propiedad extranjera de tierras, y el máximo permitido por titular, junto con la ley de glaciares y el régimen de expropiaciones, en un contexto de intensa crítica pública.

Las autoridades defienden que estos ajustes promoverán inversiones en áreas como la minería y la agroindustria, aunque los críticos resaltan los riesgos para la soberanía y los recursos estratégicos.

El paquete de reformas impactará la protección de glaciares y las normas de expropiación, mientras la oposición pública crece.

Las audiencias públicas han atraído a cientos, con muchos más preparando objeciones, señalando una preocupación incrementada por las salvaguardias ambientales y las políticas de gestión territorial.

Fuente: Noticias Ambientales.