Todo comenzó con una denuncia de diputados de la oposición. A partir de esa presentación, el Tribunal de Cuentas avanzó sobre el manejo de fondos en el Instituto del Deporte Chaqueño y terminó confirmando un dato grave: ordenó la devolución de $8.470.000 y mantiene bajo investigación otros $12.487.756. El expediente vuelve a poner en el centro de la escena a Fabio Vázquez, presidente del organismo.
No se trata de un detalle administrativo ni de una observación menor. Lo que quedó expuesto es que una parte de los fondos públicos del Instituto no pudo ser debidamente justificada ante el órgano de control. La exigencia de reintegro y la investigación abierta sobre otra suma millonaria configuran un cuadro de fuerte gravedad institucional en un área que debería estar dedicada al desarrollo deportivo de la provincia.
La denuncia opositora abrió el expediente
El caso se activó a partir de una denuncia presentada por los diputados provinciales Nicolás Slimel, Mariela Quirós y Analía Flores, quienes apuntaron contra presuntas irregularidades en el manejo de recursos dentro del Instituto del Deporte Chaqueño. Ese punto es clave: el expediente que hoy compromete a la conducción del organismo nació por una denuncia política concreta de la oposición y no por un mecanismo interno de transparencia que hubiera funcionado a tiempo.
Con el avance del Tribunal de Cuentas, esa denuncia dejó de ser sólo una acusación política. Pasó a tener respaldo institucional en dos datos duros: $8.470.000 que deben ser devueltos y $12.487.756 que siguen bajo investigación. En total, son más de $20,9 millones bajo sospecha en un organismo público que administra recursos destinados al deporte.
Más de $20 millones comprometidos
El dato central es simple y demoledor. Hay una suma concreta cuya devolución fue exigida y otra que sigue siendo investigada. Cuando un organismo público termina con más de $20 millones comprometidos entre reintegros e investigación, el problema ya no es técnico: es político.
La situación golpea directamente sobre Fabio Vázquez, quien está al frente del Instituto del Deporte Chaqueño. Cuando el organismo que uno conduce queda envuelto en fondos observados, plata a devolver y montos bajo análisis, la conducción tiene que explicar qué pasó, cómo se manejaron esos recursos y quién autorizó los movimientos ahora observados.
Un golpe a la credibilidad del gobierno
En una provincia donde clubes, deportistas, profesores y programas deportivos conviven con recursos escasos, cada peso bajo sospecha tiene un impacto concreto. Lo que no puede explicarse con claridad en una rendición es plata que falta en infraestructura, becas, competencias, traslados y apoyo real al deporte chaqueño.
Por eso el caso excede el expediente. Lo que queda comprometido es la credibilidad de un organismo del gobierno provincial que debería promover oportunidades y no quedar asociado a irregularidades en las cuentas públicas. La denuncia de la oposición abrió la puerta. La resolución del Tribunal de Cuentas le dio volumen institucional.

