Resistencia Cargando temperatura...
marzo 9, 2026

Otro aumento en combustibles

El aumento del precio internacional del petróleo, impulsado por la escalada bélica en Medio Oriente, comenzará a impactar nuevamente en los surtidores de Argentina. Desde esta medianoche, varias compañías petroleras aplicarán subas de hasta el 5% en el precio de las naftas y el gasoil, en un contexto de fuerte volatilidad en los mercados energéticos.

Las primeras en anunciar incrementos fueron Puma Energy y Shell, que prevén trasladar a los precios locales el impacto del salto que registró el barril de crudo en los mercados internacionales. El petróleo llegó a negociarse cerca de los 120 dólares por barril en los contratos de futuros y luego se estabilizó en torno a los 100 dólares, tras la escalada del conflicto en Medio Oriente.

En paralelo, el gobierno de Javier Milei decidió utilizar a YPF —que concentra más del 50% del mercado local de combustibles— como herramienta para amortiguar el impacto inflacionario de estas subas. La petrolera estatal ya aplicó un incremento del 2,5% y, según fuentes del sector, podría avanzar con nuevos ajustes en los próximos días.

La estrategia oficial apunta a aplicar aumentos más moderados pero más frecuentes, bajo un esquema que en el sector denominan “micropricing”. El objetivo es evitar saltos bruscos en los surtidores y acompañar gradualmente la evolución de las variables que determinan el precio de los combustibles.

En Argentina, el valor final de la nafta está condicionado por cuatro factores principales: el precio internacional del crudo Brent, la cotización del dólar, el costo de los biocombustibles utilizados en la mezcla obligatoria y la carga impositiva representada por los impuestos internos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.

En este contexto, la decisión del gobierno nacional de eliminar el denominado “barril criollo” —un mecanismo que durante años permitió desacoplar parcialmente el precio interno del petróleo respecto de las cotizaciones internacionales— dejó a la economía argentina más expuesta a las fluctuaciones del mercado global.

Desde la conducción de YPF buscaron llevar cierta tranquilidad a los consumidores frente a la volatilidad del sector energético. El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, sostuvo que la empresa procura evitar aumentos abruptos y mantener una política de precios más previsible.

A través de un mensaje publicado en redes sociales, el directivo explicó que la compañía trabaja con un esquema de seguimiento permanente de las cotizaciones internacionales para suavizar los picos de suba o baja del petróleo. Según señaló, la estrategia busca ofrecer mayor estabilidad a los consumidores en un escenario global marcado por la incertidumbre.

El conflicto en Medio Oriente volvió a poner de manifiesto la sensibilidad de los precios energéticos frente a las tensiones geopolíticas. En países importadores de combustibles como Argentina, esos movimientos suelen trasladarse rápidamente al costo del transporte y a la cadena de precios de la economía.