Mauricio Macri no fue invitado al acto.
El presidente Javier Milei encabezó este martes en la Casa Rosada la jura de Diego Santilli como nuevo ministro del Interior, en un acto con clara impronta macrista y sin la presencia de Mauricio Macri, quien no fue invitado. La ceremonia, breve y cerrada, reunió a dirigentes del PRO, familiares y allegados del flamante funcionario, confirmando el creciente peso de ese partido dentro del gobierno libertario.
“Por Dios, la Patria y los Santos Evangelios”, Santilli formalizó su designación ante un Salón Blanco colmado de figuras del macrismo bonaerense, como Cristian Ritondo, Matías Ranzini y Alejandro Rabinovich, además de intendentes del espacio. El exvicejefe de Gobierno porteño recibió un abrazo de Milei tras firmar el acta, gesto que buscó mostrar unidad en medio de las tensiones internas que atraviesa el oficialismo.
El exdiputado evitó responder preguntas incómodas y se limitó a declaraciones protocolares: “Estoy muy contento con la designación que ha hecho el Presidente. Hoy, dando el puntapié inicial, ya poniéndome a trabajar”, dijo. También afirmó que los cargos “no son una prioridad”, aunque mantiene reuniones con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para reorganizar la estructura del ministerio.
Santilli esquivó opinar sobre el conflicto entre el Gobierno y la Ciudad de Buenos Aires por los fondos de coparticipación. “Somos un equipo y entendemos que hay reclamos cruzados. El Gobierno siempre cumple sus compromisos”, aseguró, sin hacer referencia al recorte dispuesto por el propio Milei.
Consultado sobre la ausencia de Mauricio Macri, justificó que se trató de “una ceremonia íntima y austera”: “No me parece de buen gusto llamar a una persona de un día para el otro. Quisimos hacer algo chiquito y sencillo”, señaló. En cambio, entre los invitados estuvieron sus hijos, su esposa Analía Maiorana y su padre, el exdirigente riverplatense Hugo Santilli.
En las primeras filas del acto se ubicaron Patricia Bullrich, la secretaria General Karina Milei, Martín Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo. La foto reflejó una Casa Rosada cada vez más atravesada por la influencia del PRO, mientras el Presidente continúa delegando poder en los mismos sectores que decía combatir durante su campaña.
Fuera del libreto, Cristian Ritondo aprovechó para cuestionar el traspaso del RENAPER al Ministerio de Seguridad: “Ojalá Diego tenga todos los instrumentos que debe tener un ministro del Interior. El RENAPER es un organismo civil, no debería depender de Seguridad”, dijo, marcando una diferencia directa con Bullrich, a quien dentro del oficialismo atribuyen haber impulsado ese cambio.
La designación de Santilli fue oficializada mediante el Decreto 794/2025 y responde al intento de Milei de recomponer el vínculo con los gobernadores, clave para la aprobación del Presupuesto 2026 y otras leyes en el Congreso. En los últimos días, el nuevo ministro recibió a los mandatarios de Chubut, Catamarca, San Juan y Córdoba, y planea una gira por Entre Ríos, Mendoza, Chaco, San Luis y la Ciudad de Buenos Aires.
Según fuentes cercanas, los gobernadores reclamaron un trato más equitativo y la revisión del reparto de fondos federales. Santilli prometió dialogar con el ministro de Economía, Luis Caputo, para “retomar el debate” sobre la coparticipación, aunque sin compromisos concretos.
Mientras el Gobierno busca dar una imagen de normalidad, la incorporación del “Colo” consolida la absorción del aparato libertario por parte del macrismo, que gana terreno en áreas sensibles del Ejecutivo. En un escenario político cada vez más condicionado por el PRO, Milei parece reducir su margen de decisión a cambio de sostener un precario equilibrio de poder.

