Mientras en hospitales públicos como el Garrahan se multiplican las denuncias por la falta de insumos básicos y medicamentos oncológicos, una sola droguería, Suizo Argentina SA, multiplicó de manera exponencial sus contratos con el Estado durante el gobierno de Javier Milei. Los números llaman la atención: en 2024 había firmado licitaciones por 3898 millones de pesos y en lo que va de 2025 esa cifra trepó a 108.299 millones, lo que implica un crecimiento del 2678%.
El incremento supera de manera abismal la inflación acumulada del período (117,8% en 2024 y 17,3% hasta julio de 2025), lo que despierta interrogantes sobre el destino de esos fondos. Porque mientras el presupuesto asignado a medicamentos parece haberse disparado, en la práctica se sostiene el desabastecimiento de remedios vitales como por ejemplo los de oncología en hospitales y programas de salud pública.
El salto se explica, sobre todo, por una contratación integral de 78.267 millones de pesos firmada el 6 de marzo por el Ministerio de Salud, a cargo de Mario Lugones, para almacenamiento y distribución de medicamentos y vacunas. La droguería fue la única del sector farmacéutico que compitió en la licitación, frente a empresas logísticas como OCA, Correo Argentino y Andreani, que se quedó con una parte menor del negocio.
Además de esa adjudicación, el Hospital Posadas firmó en marzo otra contratación con Suizo Argentina por 15.393 millones de pesos, destinada a la provisión de medicamentos. El resto de los contratos se reparte en 33 adjudicaciones más pequeñas realizadas por organismos como la Armada, la Policía Federal y distintos hospitales nacionales.
La empresa, mencionada en audios atribuidos al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, por presuntos pedidos de coimas, está bajo investigación judicial. La Justicia allanó domicilios vinculados a sus autoridades y a Log In Farma SRL, empresa asociada que opera los servicios adjudicados.
El contraste es evidente: mientras se multiplican los contratos millonarios para distribución y provisión de medicamentos, el Garrahan y otros hospitales públicos deben suspender cirugías por la falta de insumos y pacientes con cáncer denuncian que no reciben sus tratamientos en tiempo y forma.
La pregunta que queda planteada es inevitable: si el gasto en medicamentos se disparó en cifras astronómicas, ¿dónde están esos remedios que los hospitales no logran garantizar?
Fuente: La Nacion

