El presidente Javier Milei se negó a eliminar de su cuenta oficial en X (antes Twitter) un posteo ofensivo contra Ian Moche, un niño autista de 12 años que realiza activismo por los derechos de las personas con discapacidad. La publicación, que generó repudio generalizado, sigue en línea pese al pedido de la familia y una medida judicial en curso.
El mensaje surgió a partir de un reclamo que Ian y su madre, Marlene Spesso, hicieron contra el director de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, quien durante un encuentro habría dicho que “tener un hijo con discapacidad es problema de la familia, no del Estado” y cuestionó beneficios como la exención de peajes.
La denuncia fue pública y derivó en una fuerte discusión sobre la política oficial en materia de discapacidad. En lugar de responder sobre el fondo del reclamo, Milei compartió un mensaje de otro usuario en el que apuntó: “Pautino siempre del lado del mal. No falla nunca al momento de operar en contra del Gobierno. Siempre del lado de los kukas… no falla…”.

La frase fue interpretada como una descalificación directa al adolescente y su familia, a quienes se les atribuyó una supuesta militancia política.
La familia, representada por el abogado Andrés Gil Domínguez, presentó una medida cautelar (Expediente Nº 24397/2025) para exigir que el Presidente elimine el posteo y se abstenga de realizar publicaciones similares.
Argumentan que la conducta vulnera derechos fundamentales, como el interés superior del niño, la protección de su honor y la prohibición de hostigamiento digital contra personas con discapacidad.
El juez federal Alberto Recondo advirtió que las redes del Presidente son canales de comunicación institucional, por lo que le ordenó explicar por qué mantiene el tuit en línea y no ofreció disculpas. Milei tiene plazo hasta los primeros días de agosto, tras el receso judicial, para responder.
Lejos de moderar su postura, el Presidente defendió públicamente el contenido del mensaje y anunció que apelará cualquier resolución judicial que lo obligue a retirarlo. Además, en las últimas horas, utilizó su cuenta oficial para atacar a un periodista de El Destape, a quien calificó de “basura”, redoblando así el enfrentamiento en redes sociales.
Organismos de derechos humanos, dirigentes políticos de distintos espacios y usuarios de redes sociales condenaron el accionar del Presidente, calificándolo de “acoso institucional” y “falta de sensibilidad”.
La controversia abrió un nuevo capítulo en el debate sobre el uso de las redes oficiales y los límites de la libertad de expresión cuando se trata de menores y personas en situación de vulnerabilidad.

