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marzo 6, 2026

León XIV cerró el Jubileo de la Juventud ante un millón de personas y un fuerte llamado a la paz

El papa León XIV clausuró este domingo el Jubileo de la Juventud con una multitudinaria misa en la explanada romana de Tor Vergata, donde un millón de personas se congregaron para escuchar su mensaje. Fue el punto culminante de una semana de peregrinación juvenil en Roma y el mayor evento religioso en la ciudad en los últimos 25 años.

Durante la celebración, el Pontífice animó a los jóvenes a "aspirar a cosas grandes" y defendió que “otro mundo es posible”. Desde un escenario decorado con los colores rojo, blanco y dorado, León XIV presidió la misa, rezó el Ángelus y ofreció su bendición en varios idiomas, incluido el español. Lo acompañaron más de 7.000 sacerdotes y unos 450 obispos de 146 países.

El Papa dedicó palabras especiales a los jóvenes de regiones golpeadas por conflictos armados. “Estamos con los jóvenes de Gaza, estamos con los jóvenes de Ucrania. Con todos aquellos países ensangrentados por la guerra”, expresó antes del rezo del Ángelus, lo que generó un aplauso masivo entre los presentes.

El evento, celebrado en el mismo lugar donde Juan Pablo II presidió la Jornada Mundial de la Juventud del año 2000, se convirtió en la cita más concurrida desde entonces. La jornada finalizó una semana cargada de actividades, oración y encuentros, marcada también por el recuerdo de los jóvenes que fallecieron antes de llegar a Roma: María Cobo, de España, y Pascale Rafic, de Egipto.

León XIV, de 69 años y con apenas tres meses de pontificado, no evitó tocar temas sensibles. Habló del consumismo, de las redes sociales y de la fragilidad humana, alentando a los jóvenes a no conformarse con acumular o consumir. “El verdadero sabor de la vida no depende de lo que poseemos, sino de lo que compartimos con alegría”, afirmó.

El Papa también rindió homenaje a su antecesor, el fallecido Francisco, citando una de sus frases más recordadas: “No nos alarmemos si nos sentimos sedientos, inquietos, incompletos, deseosos de sentido. ¡No estamos enfermos, estamos vivos!”.

El ambiente festivo llegó a su punto más alto el sábado por la noche, con una vigilia multitudinaria que algunos medios locales compararon con un “Woodstock católico”. Para entonces, ya se habían confirmado más de 800.000 asistentes. Al día siguiente, la cifra trepó al millón, según el Vaticano.

Finalmente, León XIV anunció la próxima Jornada Mundial de la Juventud: se celebrará en Seúl, Corea del Sur, en 2027, bajo el lema “¡Tengan valor: yo he vencido al mundo!”, tomado del Evangelio de Juan. “Jóvenes peregrinos de esperanza, seréis testigos hasta los confines de la Tierra. ¡Sigamos soñando y esperando juntos!”, concluyó ante una multitud conmovida.

Con ese mensaje, el Papa regresó al Vaticano, cerrando un capítulo que combinó espiritualidad, emoción colectiva y un fuerte llamado a la esperanza en tiempos de incertidumbre global.

Fuente: Página12