Daniel Parisini, alias "El Gordo Dan", quien soñaba con enfrentar a Cristina Kirchner en la arena política bonaerense, terminó enfrentando algo más concreto: el ninguneo absoluto. El autodenominado paladín del "brazo armado digital" de Javier Milei no figura en ninguna lista de candidatos para las elecciones legislativas del 7 de septiembre. Ni siquiera en letra chica.
Parisini, habituado a los estallidos tuiteros más que a los consensos políticos, pasó de amenazar con dinamitar el Congreso (literalmente) a convertirse en tendencia... por quedar afuera. Las redes, que alguna vez le celebraron los exabruptos, hoy lo retratan con memes que lo ubican más cerca del ridículo que del poder.
La que bajó el martillo fue Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia y factótum de La Libertad Avanza viajó personalmente a La Plata para sellar las listas, donde el reparto de lugares quedó en manos de los Menem (Eduardo “Lule” y Martín) y los acuerdos con el PRO. Parisini y su tropa digital quedaron mirando desde la tribuna.
No solo él quedó afuera: tampoco su compañero de teclados, Agustín Romo, ni ningún otro influencer libertario con aspiraciones de pasar del streaming al recinto. Las boletas, parece, se llenaron sin necesidad de trolls.
Como si fuera poco, el destino le jugó otra mala pasada: fue denunciado penalmente junto a otros usuarios por promover mensajes violentos y antidemocráticos durante una sesión del Senado. Su recordado “hay que sacar los tanques” ahora podría leerse en sede judicial, no en un hilo de X.
Por si quedaban dudas, intentó despegarse de Pablo Emanuel López, exconcejal libertario en Salta, denunciado por extorsión sexual. En un intento de control de daños, Parisini escribió: “Pido disculpas públicas por el endorsment que le di a este hijo de puta... siempre se te cuela algún psicópata”. Un sincericidio más en su historial de posteos con olor a nafta.
Así, quien se imaginaba encabezando la revolución liberal terminó viviendo su propia purga digital. Porque si hay algo que enseñó la política real, es que el algoritmo no siempre te salva. Y que en la mesa chica, los que gritan fuerte en redes, no siempre tienen silla.
Cabe recordar que Parisini entre otros trolls de Milei, fueron denunciados por apologia del delito por sus expresiones en Twiter sobre dinamitar el Congreso, y se presentaron 2 abogados en la Justicia Federal en Mendoza solicitando se investigue y corrobore la procedencia de los fondos para estos personajes, constatar si dicho dinero proviene de Casa Rosada.
Fuente: Página12

