A diferencia del año pasado, cuando Javier Milei logró reunir a 18 gobernadores en la Casa Histórica de Tucumán para firmar el Pacto de Mayo, este 9 de julio el Presidente se presentará prácticamente solo, acompañado únicamente por el mandatario tucumano Osvaldo Jaldo. La ausencia masiva de los gobernadores refleja el creciente malestar con el gobierno nacional, que acumula gestos de desprecio, ninguneos y un ajuste que castiga sin distinción a las provincias.
Los gobernadores, incluso los que hasta hace poco eran cercanos a la Casa Rosada, se excusan con actos locales o viajes oficiales para justificar su faltazo. Alfredo Cornejo, de Mendoza, Martín Llaryora, de Córdoba, Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, Ignacio Torres, de Chubut, y Gustavo Valdés, de Corrientes, figuran entre los ausentes. También será notoria la ausencia de Leandro Zdero, de Chaco, quien fue aliado de Milei en las elecciones locales y compartió con él un acto el fin de semana pasado, en el que el Presidente, en tono exaltado, despotricó contra la justicia social.
Los gobernadores opositores Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela y Gustavo Melella tampoco viajarán a Tucumán, como era previsible. Y aunque la Casa Rosada asegura que las invitaciones fueron enviadas a todos los ministros, secretarios, legisladores oficialistas y jefes de las Fuerzas Armadas, la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a quedar fuera de la lista. El vínculo con ella está completamente roto.
El clima tenso se extiende al Congreso, donde los gobernadores han presentado un proyecto en el Senado para modificar el reparto de Aportes del Tesoro Nacional y el Impuesto al Combustible. El gobierno busca frenar su avance, confiando en el veto presidencial y en los 87 diputados leales que han blindado decisiones anteriores. Mientras tanto, los funcionarios nacionales intentan estirar los plazos para reabrir el diálogo.
El contraste con la foto del año anterior será inevitable. En vez de una imagen de unidad institucional, Milei ofrecerá otra escena: la de un presidente cada vez más aislado del poder territorial del país.
Fuente: Página12

