El titular de la delegación regional de ANSES en Chaco, Alfredo “Capi” Rodríguez, informó ayer la desarticulación de una red de fraude previsional que operaba desde hace años. Según explicó en conferencia, la trama consistía en la creación de empleados ficticios mediante el uso de claves fiscales de terceros, lo que permitía cobrar jubilaciones indebidas. Hasta ahora se dieron de baja “más de treinta casos probados” y se solicitaron detenciones a los responsables. Rodríguez aseguró que esta maniobra, que él definió como “la punta del iceberg”, también se investiga en otras provincias, y resaltó que fue detectada por ANSES Chaco con apoyo local antes de escalar a nivel nacional.
Al mismo tiempo rechazó con firmeza las denuncias en su contra por supuesta extorsión y exigencia de aportes obligatorios para su partido, La Libertad Avanza, del cual es presidente en la provincia. Rodríguez calificó estas acusaciones como “absurdas”, “falsas absolutamente” y hasta “payasescas”, y subrayó: “No me parece una denuncia seria… tengo la conciencia absolutamente limpia”.
La denuncia apunta a un mecanismo de presión sobre empleados de la ANSES y el PAMI chaqueños para que entregaran parte de sus sueldos si querían conservar sus cargos. El fiscal federal Patricio Sabadini detectó además que Rodríguez habría utilizado información de las bases de datos de la Anses para sumar afiliaciones partidarias sin consentimiento de los titulares.
El fiscal ya tomó declaración a más de una docena de trabajadores que figuran en planillas con transferencias realizadas al dirigente. Algunos confirmaron que hicieron “aportes voluntarios”, mientras que otros deslizaron que se sintieron obligados. Para el fiscal, esa presión podría configurar una extorsión.

