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marzo 7, 2026

Tensión y acusaciones cruzadas tras el frágil alto el fuego entre Israel e Irán

El cese de hostilidades entre Irán e Israel, alcanzado tras doce días de enfrentamientos, comenzó a regir este martes, aunque ya acumula acusaciones mutuas de violación. La escalada bélica, que incluyó ataques israelíes a instalaciones nucleares iraníes y bombardeos estadounidenses, se contuvo tras gestiones diplomáticas que involucraron al presidente estadounidense Donald Trump y a su par ruso, Vladímir Putin.

Según confirmó la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu, Israel decidió no continuar con los ataques luego de una conversación telefónica con Trump. Sin embargo, acusó a Irán de lanzar dos misiles después de sellado el alto el fuego, lo que habría motivado un ataque aéreo israelí contra un radar en el norte de Teherán. La cadena estatal iraní Press TV informó sobre explosiones en la capital y la activación de defensas aéreas en varias ciudades del norte del país, mientras que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, negó haber iniciado nuevos ataques y declaró concluida la guerra. Afirmó que Irán fue víctima de una agresión y que Israel sufrió un castigo histórico, al tiempo que destacó la inutilidad de los intentos de dañar su infraestructura nuclear.

Trump, por su parte, explicó que intervino directamente para frenar un operativo aéreo israelí que estaba en curso. Según declaraciones recogidas por medios estadounidenses, el mandatario aseguró que los aviones regresaron a sus bases tras su pedido, aunque también trascendió que Israel, si bien aceptó reducir el alcance del ataque, consideró necesario responder por la supuesta violación iraní al acuerdo. En su red social Truth Social, Trump escribió que el alto el fuego sigue vigente y expresó su frustración con la reacción inicial del gobierno israelí.

Desde Jerusalén, el ministro de Defensa Israel Katz reiteró el compromiso de su país de mantener el alto el fuego, siempre que Irán haga lo mismo. También agradeció el respaldo militar y diplomático de Washington, con quien anunció una mayor coordinación a futuro. Netanyahu, en su primera aparición pública tras el inicio de la tregua, aseguró que su país logró una victoria estratégica al neutralizar parte del programa nuclear iraní y destacó la intervención estadounidense en la destrucción de la instalación subterránea de Fordow.

En paralelo, el gobierno israelí levantó todas las restricciones internas impuestas desde el 13 de junio, cuando comenzó la ofensiva. Vuelven a funcionar escuelas, lugares de trabajo y comercios, y se autorizaron nuevamente las reuniones públicas. Las medidas se mantendrán hasta el jueves, cuando se hará una nueva evaluación de la situación.

Los combates entre ambos países incluyeron ataques con drones y misiles, con un saldo estimado de al menos 450 muertos en Irán y 28 en Israel. A esto se sumaron los bombardeos estadounidenses del domingo pasado contra tres instalaciones clave del programa nuclear iraní, y la posterior represalia de Teherán contra bases militares de EE.UU. en Qatar e Irak, que ya habían sido evacuadas.

En medio de este escenario, el presidente ruso Vladímir Putin ofreció mediar en el conflicto. Trump, sin embargo, desestimó la propuesta y señaló que prefería que Moscú colaborara para terminar la guerra en Ucrania. El mandatario estadounidense afirmó que le pidió a Putin centrarse en ese conflicto, en el que ha mostrado una postura más crítica hacia el gobierno ucraniano. Desde el Kremlin, en tanto, se expresó respaldo al alto el fuego entre Irán e Israel, al que calificaron como un paso positivo.

El acuerdo de cese de hostilidades sigue en pie, pero las tensiones persisten. La continuidad de la tregua dependerá del cumplimiento de los compromisos asumidos y de la capacidad de los actores involucrados para evitar nuevas provocaciones.