Boca Juniors culminó este martes su participación en el Mundial de Clubes 2025 sin conocer la victoria, al quedar tercero del Grupo C con apenas dos puntos, producto de dos empates y una derrota en sus tres partidos.
En su debut, el Xeneize empató 2-2 ante Benfica en Miami. El segundo compromiso resultó adverso frente al vigente campeón europeo: Bayern Munich se impuso 2-1 en Nashville. Boca llegó a igualar con un gol de Merentiel al 66’, pero una serie de desatenciones defensivas, incluida una pérdida de balón en campo propio, permitió a los bávaros retomar la ventaja y sellar la victoria.
Para su último partido, el conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo igualó 1-1 con Auckland City, equipo semiprofesional de Nueva Zelanda. El tanto llegó a los 52 minutos, obra de Christian Grey, un maestro y docente de educación física de 28 años, que se elevó de cabeza para superar al arquero Agustín Marchesín. Este empate supuso un golpe doble para Boca: no solo certificó su eliminación, sino que lo dejó en evidencia al ceder un gol frente a un rival amateur, un hecho que el club no podrá soslayar en sus próximas revisiones de rendimiento.

La eliminación implica no solo un borrón deportivo, sino también un duro impacto económico: al no avanzar a octavos, Boca dejó de percibir al menos 7,5 millones de dólares en premios de FIFA, completando ingresos totales de 17,21 millones por su participación en la fase de grupos.
Ahora Boca regresa a Argentina con más preguntas que certezas sobre su rendimiento internacional, con la mirada puesta en sus próximos compromisos locales y la necesidad de reforzar su plantel de cara a futuras competiciones continentales.

