Osvaldo Jaldo advirtió que la situación económica en Tucumán comienza a mostrar señales preocupantes, con casos emblemáticos como los de las plantas de Topper y Scania. En ese marco, el gobernador confirmó que participará el lunes en una reunión con los 23 mandatarios provinciales para exigir respuestas al Gobierno nacional, no solo en materia fiscal sino también productiva.
En declaraciones a la prensa tras el acto oficial por el Día de la Bandera, Jaldo sostuvo que las metas macroeconómicas que exhibe la gestión de Javier Milei no alcanzan para contener la crisis que enfrentan las economías regionales. “Las variables macroeconómicas son importantes, como tener déficit cero o reducir la inflación, pero no son suficientes. Hay que preguntarse si nuestras empresas están en condiciones de competir frente a la apertura de las importaciones. Y la situación demuestra que no”, expresó.
Sobre el caso de Topper, cuya planta en Aguilares se encuentra paralizada, el gobernador señaló que se trata de una consecuencia directa del ingreso de indumentaria más barata que los costos locales. En cuanto a Scania, ubicada en Colombres, atribuyó el freno productivo a dificultades de abastecimiento por parte de proveedores brasileños, en el marco de un mercado regional inestable.
Jaldo anticipó que en la cumbre con los gobernadores llevará una agenda amplia: caída de la coparticipación, disminución del consumo, parálisis industrial y ausencia de los Aportes del Tesoro Nacional. “Vamos a exponer casos concretos de actividades que se están cerrando o achicando, y que están dejando a mucha gente sin trabajo”, advirtió.
El mandatario fue claro al señalar que si el Gobierno nacional no corrige su rumbo, el país enfrentará consecuencias sociales severas. “Al paso que vamos, va a haber un costo social muy importante si la Nación no reacciona en tiempo y forma”, sostuvo.
Consultado por la falta de avances en la creación del Consejo de Mayo, anunciado el año pasado por el presidente Milei, Jaldo aclaró que no recibió ninguna convocatoria oficial. De todos modos, insistió en su voluntad de diálogo: “Siempre vamos a estar presentes cuando se nos convoque”.
Sin embargo, marcó un límite: “Yo puedo ser dialoguista, pero siempre en defensa de Tucumán. Cuando nos tocan lo que nos corresponde, vamos a dialogar un poco más fuerte”.
Por último, señaló que ningún esquema de gobernabilidad es viable sin articulación con las provincias. “A la Nación tiene que irle bien, pero con las provincias incluidas. No puede pretender que le vaya bien solo al gobierno nacional mientras al resto del país le va mal. Eso no existe. O nos va bien a todos, o nos va mal a todos. Y el Presidente tiene que entenderlo: sin los gobernadores, no va a poder gobernar. La contención social, la salud, la educación, la asistencia, la dan las provincias. Si no hay coordinación, no hay país posible”.
Fuente: La Gaceta

