Con su principal referente judicialmente comprometida y ante un escenario de creciente tensión institucional, el Partido Justicialista Nacional reunió a su Consejo en la histórica sede de Matheu 130. La reunión no sólo tuvo como eje central la defensa de Cristina Fernández de Kirchner, sino también el diseño de una estrategia política de mediano plazo que articule a los distintos sectores del peronismo frente al gobierno de Javier Milei y al fallo reciente de la Corte Suprema.
La senadora Anabel Fernández Sagasti sintetizó el clima del encuentro al salir del edificio: “Empezamos una nueva etapa de resistencia porque Cristina Kirchner debe quedar libre”. La consigna unificadora —resistir en unidad, respaldar a Cristina y confrontar al oficialismo— marcó la tónica de la jornada.
Entre los asistentes se destacaron Máximo Kirchner, Sergio Massa, José Mayans, Lucía Corpacci y Guillermo Moreno, además de representantes de las provincias conectados de forma remota. La reaparición conjunta de figuras que en el pasado transitaron caminos divergentes dentro del peronismo fue interpretada como una señal de cohesión ante lo que consideran un nuevo intento de proscripción política.
El temario incluyó la organización de una movilización hacia los tribunales de Comodoro Py, el día en que Cristina deba presentarse ante el Tribunal Oral Federal N.º 2. La marcha partiría a pie desde la calle San José y buscaría combinar presencia masiva con simbología nacional. “Con más peronismo”, fue la fórmula que eligió Sergio Massa para resumir la estrategia, dejando entrever que el frente opositor podría adoptar esa identidad como paraguas común.
En las próximas horas, la sede partidaria recibirá a dirigentes de la CGT, movimientos sociales y gobernadores. El objetivo es claro: ampliar la base de apoyo y marcar presencia pública frente a lo que interpretan como una avanzada judicial-política. La central obrera, cuestionada por su falta de acciones contundentes en lo que va del año, tendrá este viernes una reunión clave con la conducción del PJ.
En paralelo, la posibilidad de que el tribunal confirme prisión domiciliaria para la expresidenta mantiene en vilo al peronismo. Si no se concede esa medida, Fernández de Kirchner deberá comparecer personalmente en Comodoro Py, y el operativo de acompañamiento político ya está en marcha. “Vamos a estar donde esté ella”, aseguró la diputada Vanesa Siley.
Durante la reunión, Massa advirtió sobre la gravedad del fallo de la Corte, que en su visión deja expuestos a todos los cuadros de conducción —públicos y privados— al ampliar los márgenes de responsabilidad penal. Máximo Kirchner, por su parte, hizo referencia al impacto personal y político de la situación de su madre, aunque destacó su determinación de seguir militando.
La agenda política de los próximos días será intensa. El sábado se reunirán intendentes bonaerenses, el lunes será el turno de la juventud peronista, y el martes los gobernadores protagonizarán una cumbre que buscará mostrar alineamiento y respaldo institucional. Axel Kicillof, ausente en la reunión del Consejo, ya comprometió su participación.
La mesa política del PJ decidió además dejar una silla vacía en cada encuentro, en alusión a Cristina. La medida, más simbólica que orgánica, busca poner en escena la denuncia de una proscripción y reforzar su centralidad política dentro del espacio.
La consigna que atraviesa el armado es clara: contener al núcleo duro, articular con sectores reacios a una conducción cerrada y mantener una presencia activa en el espacio público. En los próximos días habrá nuevas acciones descentralizadas en todo el país, encuentros con otros espacios políticos y campañas de comunicación para disputar el sentido del fallo judicial.
Con tono de advertencia y convocatoria, Fernández Sagasti cerró su intervención con un mensaje directo: “Esto recién empieza, y va a ser largo”. El peronismo, tras meses de repliegue, vuelve a ocupar la calle y ensaya una nueva etapa con una consigna que busca multiplicarse: Argentina con Cristina.

