Este domingo 8 de junio, las urnas misioneras abrieron puntuales a las 8 h en los 457 centros de votación de la provincia. Con un padrón de 1.002.304 ciudadanos, la mañana transcurrió sin mayores contratiempos: apenas unas demoras al constituirse algunas mesas y nada que alterara el pulso de quienes llegaron con paraguas en mano más por la humedad que por la lluvia.
La cita no era menor: elegir 20 diputados titulares y 7 suplentes para la Cámara provincial, renovar bancas en diez Concejos Deliberantes —incluyendo las siete de Posadas—, y decidir quién será el defensor del pueblo de Oberá. Todo esto en el clásico desdoblamiento que permite a los misioneros concentrarse en lo local, lejos de la marea nacional.
En la pelea por las 20 bancas provinciales compiten 12 fuerzas políticas. El Frente Renovador de la Concordia, con Sebastián Macías al frente, parte como favorito; lo siguen La Libertad Avanza y el Partido Agrario y Social. Entre los nombres propios, se destacan el ex tenista Diego Hartfield y la dirigente Olga Gurina, cada uno con su estilo, listos para ponerle más chispa al evento.
El transporte público gratis colabora para que las filas avancen rápido, y los primeros reportes de participación quedaron en línea con lo esperado: ni euforia ni apatía, sino más bien un “si sale algo, bien; si no, habrá revancha” que refleja una ciudadanía acostumbrada a elecciones frecuentes y críticas.
El cierre de urnas está previsto a las 18 h y el escrutinio arrancará de inmediato. Los datos preliminares deberían asomarse cerca de las 21 h, con resultados definitivos que podrían tardar un par de días. Después de esto, vendrá la pausa electoral hasta las nacionales de octubre, pero por hoy, Misiones deja en claro que su democracia funciona.

