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marzo 7, 2026

El petróleo cae con fuerza tras posible acuerdo nuclear entre EE.UU. e Irán impulsado por Trump

El precio internacional del petróleo sufrió este jueves una baja de más del 3% luego de que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que está “muy cerca” de alcanzar un nuevo acuerdo nuclear con Irán, lo que reaviva expectativas de un aumento en la oferta global de crudo.

Los futuros del Brent, referencia clave para el mercado argentino, cayeron un 3,15% y se ubicaron en US$61,07 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), su contraparte estadounidense, retrocedió un 3,29% y se cotizó a US$64,01, según reportó la agencia Reuters. El impacto se sintió inmediatamente en los mercados, que anticipan una posible reapertura de exportaciones petroleras iraníes, actualmente restringidas por sanciones.

Desde Doha, Trump declaró ante un grupo de inversores que “Irán parece haber aceptado los términos” de un acuerdo, y reiteró que la única condición impuesta por Washington es que Teherán “no puede tener un arma nuclear”. Según el exmandatario, las negociaciones están encaminadas a una resolución pacífica: “Estamos muy cerca de lograr un acuerdo sin recurrir a la vía violenta. Si lo conseguimos, será fantástico para todos”, expresó.

El petróleo venía de un leve repunte tras señales de distensión en la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Sin embargo, el posible regreso de Irán como proveedor pleno al mercado global alteró las proyecciones. Un acuerdo nuclear supondría el levantamiento de sanciones que hoy restringen la capacidad exportadora del país persa, el cual posee una de las mayores reservas de crudo del mundo.

Las negociaciones entre Teherán y Washington comenzaron el 12 de abril y ya atravesaron cuatro rondas, la última este domingo en Mascate, Omán. Aunque no se confirmó la fecha del próximo encuentro, ambas partes acordaron continuar las conversaciones.

Este posible giro en el escenario energético internacional podría repercutir en los precios internos de los combustibles, sobre todo en países importadores como Argentina, cuyo esquema de costos está fuertemente atado al valor del Brent. También podría alterar los equilibrios dentro de la OPEP, que había decidido aumentar la producción para sostener el precio en medio de una desaceleración de la demanda global.